domingo, 24 de julio de 2011

The touch of your hand says you´ll catch me: Cap 3

-Ajá.¿Vienes esta tarde?¿Con todas las chicas?Mmm.Bien,pues aquí estoy.No tardéis.

En cuanto colgó,le echó una mirada asesina a su hermana pequeña,que sonrió pícara.

-¿No puedo irme a bañar?
-¿Por qué tanta urgencia eh,pequeña?
-No es para que me vea ese bombón.Si es lo que quieres saber.
-¿Dije algo de ese "bombón"?No te iba a preguntar ...
-Ups.Vale sí,quiero que me vea.
-Noah, no seas una fresca.Compórtate como yo.
-¿Que tu no lo has mirado por la ventana no? ¬¬ Está bueno,reconócelo. ¡No seas tan estirada!Tienes veinte años...

Miley extendió su mano y mostró su anillo.

-Estoy prometida.No me fijo en otros hombres.
-Amargada.
-Eres una irreverente eh -dijo Miley enfadada-
-Y tú una amargada.

La hermana pequeña salió por la puerta de la cocina tomando un par de sandwiches de la encimera.  Buscó con la mirada a Nick y cuando lo localizó,colocó la silla de forma que él pudiera verla.

Un minuto más tarde apareció Miley también con un bañador rojo.

-Pero si tú no mirabas a otros hombres ...
-Me apetece tomar el sol ...
-Sí,claro.Y yo tengo matrícula de honor en mandarín ¬¬
-Noah por favor.No me pongas nerviosa -sacó una revista de su bolso y empezó a leerla , aunque miraba por encima de esta a Nick-
-¿Está interesante la revista? -preguntó riendo Noah-
-Si..

Miley y Noah tenían la mirada clavada en aquel hombre que tan bien se quitaba el sudor de la frente.

-Está que te ca*gas -comentó la hermana de Miley-
-No es para tanto. Liam (eso es sierto jajaja) está mejor.

Noah se quitó las gafas y la miró incrédula.

-Definitivamente estás ciega.¿Me vas a comparar este .. este .. ser con el soso de tu novio?
-Sí.Además, Liam es educado.
-A mí no me importa la educación cuando me van a dar un buen meneo.

Miley fulminó a su hermana con la mirada.

-Que es broma,aún soy virgen.Espero que por poco tiempo...
-Noah no digas eso.Eres muy pequeña aún.
-Tú lo hiciste con 16 en el cumpleaños de Liam, así que no te quejes.Os vi entrar en la habitación de sus padres.
-¿Y tú que hacías allí?
-¿Espiarte?Cuando una tiene 11 años y está en una fiesta en la que a nadie conoce,lo mejor que se me ocurrió fue espiar a mi hermana y a su novio.
-¿Y qué viste?
-Me traumatizó de por vida eso sí,cuando le tocaste.. la cosa .. a Liam -hizo que vomitaba- Fue asqueroso.
-Bueno vale,ya basta.A mí me gustó.Fue ... bonito.
-Sí bonito ... -dijo irónica- A la mañana siguiente seguro que te dieron ganas de vomitar solo de pensarlo.
-No sé qué tienes en contra suya ..

Noah miró a lo lejos y de repente interrumpió a Miley , que hablaba sin parar.

-Cállate,miralo.Miley, míralo.Virgen santa.Quiero un hombre así ... que bueno está dios mío.

Nick estaba echándose agua por la cara ya que el calor que hacía,invitaba a ello.

-A que lo llamo.
-No, Noah ni se te ocurra.
-¿Por qué?Sí,voy a llamarlo.No hay nadie que nos pueda prohibir nada.

Inmediatamente dio un grito y Nick se giró para mirarlas. 

Noah movió la mano y él comenzó a caminar hacia ellas. Miley sentía nauseas solo de pensar en la situación tan vergonzosa.

-Hola .. ¿Jardinero? -dijo Noah-
-Hola ... ¿Enana? -dijo Nick-

Miley evitó reírse.

-¿Qué,mucho trabajo?Me imagino que debéis estar a tope .. -dijo irónico él-
-Oye,oye chico.Que no tienes por qué ser malo. Soy Noah -extendió su mano-
-Yo soy Nick -sonrió-
-Ella es mi hermana Miley , no te preocupes por su cara.Está prometida y está amargada.Su novio tiene cara de acelga.

Nick se rió ante el comentario y miró a Miley de arriba a abajo.

-¿Prometida?Vaya,bonita forma de suicidarse.¿No fue buena tu infancia?

Noah se puso de pie,admirando aún más a aquel chico por sus comentarios.

-Perdona,bonito.No tienes ningún derecho a hablarme así -saltó irritada Miley-
-Vale,vale.Perdona ... ya me dijo mi madre que no hablara con vosotras...-se dio cuenta de su metedura de pata- porque le dije a mi madre que vendría a trabajar aquí. 

-Solo espero que el césped crezca a 5 cm por minuto para que no te vayas de aquí nunca.Eres tan guapo *-* -soltó Noah extasiada por la imponente anatomía de Nicholas-
-Tú tampoco estás mal ...
-¡Oye!No te consiento que le hables así.Tiene 15 años por favor -contestó Miley, poniéndose en pie-
-Sé que te encantaría que te lo dijera a tí pero como tienes ese anillo ... no me arriesgaré a que tu hombre de negocios mande a alguno de sus secuaces a que me parta las piernas.
-Él no hace esas cosas.
-Oh perdona.No quise herir tus sentimientos.
-Eres un maleducado.

Noah miraba la escena atónita.

-Hago lo que puedo.
-Y no me mires así.
-¿Cómo?
-Con esa cara de vicioso.
-Es mi cara mujer. No tengo dinero suficiente como para hacerme mil retoques de cirugía.Los obreros no hacemos eso,no porque no queramos,sino porque el dinero que tenemos lo invertimos en comer.
-No quiero seguir escuchando cosas así.
-Es la verdad ,rubia. Si no te gusta,pues te tapas las orejas.

Miley respiró profundo y sonrió falsamente.

-Encantada de conocerte.
-Lo mismo digo encanto.

Él le cogió la mano y le dio un beso en ella.En ese momento a Miley se le nubló la vista y solo veía aquellos dientes perfectos , reluciendo entre esos dos labios.Se quedó paralizada incluso después de que Nicholas se hubiera marchado.

-Miley ¿Qué te ha pasado? -preguntó asustada Noah-
-Na-nada.Olvídalo.Es ... déjalo.

Miley salió corriendo y se encerró en su habitación.¿Qué le había pasado?Eso era lo que se preguntaba una y otra vez.¿Estaba tonta o qué?No sabía como podía dejarse manipular por una persona así.

Movió su brazo hasta que su mano quedó a la altura de sus ojos,recordó lo que hacía solo unos tres minutos había ocurrido.Ese beso tan ¿insignificante? la había trastocado.

Sintió la necesidad de verlo otra vez,¿pero por qué?.Quiso resistirse pero no duró mucho su oposición.Corrió las cortinas y asomó la cabeza para ver dónde estaba.

viernes, 22 de julio de 2011

Protegeme: Cap 21

Miley seguía  en la casa de Nick, intentando distraerse con algo. Pero no podía.
Las horas le parecían años enteros, sin él no era lo mismo. Sin su mal genio de vez en cuando, o sus momentos picantes, sin sus sonrisas, ni sus miradas que tanto la excitaban. Sin sus abrazos… sin nada. La casa parecía vacía. Ni el televisor podía sacarla del aburrimiento y la preocupación. Hasta que pasaron las noticias… dentro de los tres días que Nick había prometido y más. Ya había pasado una semana, y nada.

-          Se organizó una guerra en Rusia… - decía la joven reportera. Miley solo podía ver cadáveres y incendios –…había agentes y soldados de por en medio, prominentes sobre todo de Estados Unidos… – a Miley se le puso la piel de gallina, deseando que Nick estuviera bien. Siguió escuchando atenta - … trena y dos muertos y siete heridos graves, otros tantos desaparecidos.

Los ojos de Miley se humedecieron. ¿Ninguno que no hubiera sufrido daños?
¿Alguno siquiera que solo fuera herido leve? Dios mío, rezaba que al menos, Nick fuera uno de esos siete. Llamaron a la puerta. Miley fue a abrir a toda prisa.

-          ¡Liam! – lo abrazó con todas sus fuerzas. Él sonrió amargamente.

-          Vigila, nena… - ella se apartó. Observó que estaba algo mal herido y sobre todo, lleno de polvo.

-          Perdóname… - sonrió, buscando algo de esperanza en los ojos del compañero de Nick. Pero no vio nada. Solo un destello. ¿Es que acaso ese rudo hombre estaba a punto de llorar? La chispa de esperanza que le quedaba a Miley se esfumó. Los ojos se le inundaron de lágrimas, sintió una gran opresión en el pecho, el aire le faltó.
La garganta le ardía, tenía un nudo en el estómago. Negó con la cabeza, apretando los labios. Y murmuró su nombre – Nick…

-          Lo siento… - Liam la miró, la abrazó, y él también… dejó que salieran las lágrimas – Lo siento, nena…. – hasta a él se le ahogó la voz. – me dijo que te diera esto… - se sacó un sobre de su pantalón y se lo entregó a Miley. – Al menos, a muerto dignamente.

******************

Si estás leyendo esto… es porque… algo salió mal, cariño…
Siento no estar aquí a tu lado ahora mismo, pero… no quiero que llores ¿eh? Que sepas que te estoy viendo des de arriba y por la noche tendré que hacerte alguna travesura, castigándote por llorar por un estúpido como yo.
¿Sabes? Las horas me parecen años aquí, me cuesta tanto seguir adelante sin ti. La comida está asquerosa, nada se compara a los platos que tu… mi amor, sabes hacer.
Además estoy rodeado de gilipo.llas pajeros… y pensar que yo podría tenerte entre mis brazos ahora mismo… si les enseñase una foto tuya, se les caería la po.lla al suelo. Pero paso… no quiero que tengan sueños eróticos con mi nena.
¿Sabes otra cosa? Quiero que seas feliz, que rehagas tu vida… y que te acuerdes de este testarudo hombre de vez en cuando. Quiero que tengas hijos… entre ellos una hija, que salga a su madre, que tenga esa mirada limpia, y ese gran corazón que tú tienes. Quiero que disfrutes, en otro hombre, de lo que a mí no me ha dado tiempo de darte.
Y quiero que sepas, que yo… estando ahí arriba… o en todo caso, ahí abajo, donde pertenezco más, estaré pensando en ti, en cada hora, cada minuto, cada segundo.
Te amé… te amo… y te amaré. Siempre.
Nicholas Jonas.


Era la séptima vez que leía la carta. El pañuelo estaba empapado, y ella, sentada en el peldaño de la casa de Nick, no sabía qué hacer. Se sentía acabada, se sentía sin vida.

Un brazo, algo tembloroso la rodeó por detrás.

-          Te dije que no lloraras por un imbécil como yo. Te tendré que castigar.

Miley abrió la boca, de par en par se giró, y se lanzó encima de Nick.

-          Eres tonto… dios mío… no sabes lo mal que lo he pasado… - Miley empezó a llorar, de nuevo, como nunca lo había hecho.

Nick estaba herido, pero lo más importante es que estaba vivo. Nick la besó, tiernamente. Los besos que ella había echado tanto en falta.

-          Te dije que… te dije que volvería. Y esta vez, para quedarme, para estar contigo. Para siempre.

Fin

The έναν εξαπατώντας σύζυγο: cap 10

-Como un toro loco -repitió la niña- Eso es lo que nos dice mi profesora cuando corremos por la clase, ”Los toros al campo” dice -dijo Marie y esbozó una de sus encantadoras sonrisas, de ésas con las que se le caía la baba a su padre- Pero mamá volvió sana y salva, como dije yo.
 
Así que, al menos, había un miembro de su familia que la creía capaz de cuidar de sí misma. «Gracias, Marie», pensó Miley.
-Acábate el desayuno -dijo-. Como podéis ver, estoy sana y salva, así que vamos a olvidarlo, ¿vale?
En cuanto los niños se marcharon a recoger sus cosas del colegio, le dijo a Miley:
-Puedes irte a Birmingham, si quieres.

Liam estaba guardando el periódico en su cartera.
Al oír a miley se detuvo por un instante y luego, cerró la cartera.
 

Tenía todo el aspecto de un hombre de negocios.
Con la camisa de seda blanca y el chaleco. Parecía fuera de lugar en aquella cocina de atmósfera tan familiar, su atuendo era apropiado para una mansión de estilo georgiano, con muebles de caoba. Miley sintió una gran tristeza al pensar en lo mucho que Liam había evolucionado con los años mientras ella permanecía estancada.
 
-Ya no tengo que ir -dijo Miley-. Jack Brice puede ocuparse de todo tan bien como yo.
Entonces, ¿por qué no iba él desde un principio?, se preguntó Miley.
-¿Tenías miedo de que te abandonara mientras tú no estabas en casa? -le preguntó con un sincero interés por saber su respuesta. 

A Liam le importaban mucho ella y los niños, pero no sabía en qué medida sería para él una tragedia que dejaran de formar parte de su vida.

Liam se dio la vuelta para marcharse, pero se detuvo junto a la ventana que daba al jardín trasero de la casa, lleno de juguetes.
-Sí -admitió sobriamente.

Miley experimentó un gran alivio al oír su respuesta, lo que, por otro lado, la puso furiosa, porque no era más que una muestra de su propia debilidad.
 
-Yo no tengo por qué irme -replicó- Eres tú quien tiene que hacerlo.
-Sí -dijo Liam, y agachó la cabeza antes de darse la vuelta. No la miró, pero hizo como si examinara su cartera de nuevo- Sé que, si me quedara un átomo de orgullo, debería recoger mis cosas y marcharme. Pero no quiero marcharme, no quiero echar a perder lo que hemos ... tenido. Sé que tengo que probarte que puedo y volver a ser el mismo. Sé que me va a costar algún tiempo, pero no voy rendirme, Miley -dijo y se atrevió a mirarla con determinación 

-Puedes hacer lo que quieras, pero no voy a ser yo quien me vaya.
-Podría pedirte la separación -le espetó Miley de repente- Para hacer que te marches.Liam frunció el ceño.
-¿ y cómo sabes que si pides la separación puedes obligarme a irme? -dijo Liam, preguntándose si Miley habría hablado con algún abogado. No la creía capaz, pero no estaba seguro.
 
 A Miley le encantaba verlo tan desconcertado. Le hacía recuperar algo de orgullo, así que se encogió de hombros y dijo con sarcasmo:
-Veo mucha televisión.

Entonces, ¿vas a ... acabar con nuestro matrimonio? Miley tenía que admitir que era muy listo. Con una simple pregunta le había dejado a ella toda la responsabilidad.
-Has sido tú el que has empezado a estropear nuestro matrimonio, Liam -respondió con tranquilidad- Pero no, no voy a hacer nada por cambiar esta situación ... todavía.
-¿Todavía? ¿Si quieres pedir el divorcio por qué no lo haces cuanto antes? -dijo Liam, dando un suspiro, recogiendo la chaqueta del respaldo de la silla.
 

Miley observó cómo se la ponía. Se fijó en su anillo de oro. No significaba nada, sólo era un trozo de oro que le habían puesto allí hacía un millón de años. Era un anillo sencillo y barato. Cuando se casaron, no habían podido pagar nada mejor. Al cabo de algunos años, Liam le había regalado una sortija de oro con un diamante engastado.
 

Recordaba el día que lo habían comprado; «Te quiero, Miley », había dicho poniéndoselo en el dedo, «sin ti y los mellizos, mi trabajo no tendría sentido».
Pero Liam se equivocaba. Sin ella ni los mellizos, habría llegado mucho más lejos, de eso estaba segura.


Liam la observaba con aquella mirada sombría, mientras esperaba la respuesta de Miley . Por un instante, se cruzaron una mirada, luego, Miley  agachó la cabeza.
 

-No lo sé. Pero creo que quiero verte sufrir -respondió Miley con sinceridad.
Para su sorpresa, Liam sonrió y se llevó la mano al cuello, donde era visible el arañazo de la noche anterior.
-Yo creía que ya me habías hecho sufrir bastante-dijo.
-No lo suficiente -dijo Miley, sonrojándose ligeramente. -Ya veo.
-Me alegro.
-Así que ahora vamos a iniciar un periodo en el que me toca recibir a mí -dijo Liam, sonriendo de nuevo y agachándose para besar a William-. Pues que así sea -añadió y salió orgullosamente de la habitación, dejando a  Miley desconcertada.
 

Durante las dos semanas siguientes, vivieron en una especie de tiempo muerto, como si su matrimonio hubiera entrado en coma. En realidad, se estaban tomando una tregua para recobrarse antes de afrontar su futuro.

Miley  no volvió a dormir en la habitación de William. Dormía con Liam, sin saber muy bien por qué. Tampoco le rechazaba cuando la buscaba, en el prolongado silencio en que sus noches se habían convertido. Y llegaron a compartir cierto afecto, aunque aquellos encuentros no fueron demasiado satisfactorios para ninguno de los dos. Miley se dejaba llevar y recorría con Liam el largo y sensual camino del placer. 

Pero, en los instantes de mayor intensidad, palpitando de deseo entre sus brazos y sintiendo cómo él se estremecía y profería pequeños gemidos, no podía dejar de imaginar a Selena en su lugar, de pensar que Selena le había llevado al mismo estado de pasión desenfrenada. Y, en aquellos momentos, se apartaba de él con angustia, y el placer se extinguía tan rápidamente como había surgido.

Entonces daba la espalda a Liam y se hacía un ovillo para soportar su desesperación en soledad mientras Liam estaba tendido a su lado cubriéndose el rostro con una mano, sabiendo, aunque nunca hablaban de ello, que Selena se interponía una vez más entre ellos. En aquellos momentos, el dolor de la infidelidad y la angustia de los celos azotaban a Miley con toda su crueldad y no podía soportar que Liam la tocara. Y él se quedaba quieto y ni siquiera lo intentaba.
Miley pasaba los días preocupada, pensando en aquellos momentos con temor, porque sabía que, si había algo que pudiera hacer volver a Liam a brazos de Selena era su estúpido comportamiento en la cama.
 
Que Liam viera aquellos momentos como el modo en que Miley quería devolverle su infidelidad, sólo hacía que se sintiera peor, porque era lo último en que pensaba cuando Liam la buscaba.
Y se sentía más tensa y sufría cada vez más cuando Liam trataba de hacer el amor, porque sabía que no podrían alcanzar una satisfacción plena. Y aun así, lo necesitaba, a pesar de que no podía darle lo que pedía. Necesitaba experimentar el pequeño placer de los primeros escarceos y necesitaba saber que Liam la necesitaba.

The touch of your hand says you´ll catch me: Cap 2

-Do , re ... do , la ... -Noah leía en la partitura- ¡Esto no me sale!
-Calma Noah , calma -tranquilizó el profesor- Sólo con paciencia y constancia se llega a donde quieres ir.
-Permíteme ...

Miley se sentó junto a su hermana y empezó a tocar.

-Muy bien , ¿Ves Noah? No es difícil -dijo Carlo apoyado en el piano-
-Se me quedó la técnica solo viendote a ti Carlo.
-Ñiñiñi ¬¬ La hermanita perfecta -salió de la boca de la hermana menor-

Mientras esto ocurría en el salón , en la cocina de la gran casa había también movimiento.

-Ya Nicholas , deja las bolsas aquí.Puedes irte.
-¿No puedo darme una vueltecita por la casita? -dijo gracioso- ¿Cuántos metros cuadrados tiene?Apuesto a que tiene menos de 40 ...
-Nicholas , las chicas están aquí.No es conveniente que te vean.
-Pero no hacen nada ¿O sí?
-Ya Nick , debes recoger a Frankie de la guardería.No vayas a hacer ninguna tontería.
-Está bien mama , ya me marcho.

Se dio media vuelta y cuando estaba a punto de salir por la puerta trasera , recordó algo.

-¡Ah!Por cierto , Joe me dijo que necesita dinero para arreglar el coche otra vez.
-¿Pero esta vez que hizo? -dijo en voz baja-
-Se estrelló contra el árbol que queda a la entrada de casa.Anoche volvió un poco ... borracho.Volvió a las siete de la mañana.

Denise suspiró y negó de resignación con la cabeza.

-No puedo dar más de mí chicos.No tenemos dinero ...
-Ya sabes que yo estoy buscando trabajo , pero no encuentro.Kevin es el único que trabaja , pero debe mantener a su familia.
-Lo sé,lo sé.Está bien,pensaré en alguna forma de conseguir más dinero.Le diré a Miley que me quedaré dos horas más.
-Mamá,regresas muy cansada a casa.Déjame a mí,yo buscaré algo para ayudarte.No quiero que te machaques tanto.

La mujer sonrió y abrazó a su hijo a modo de agradecimiento.En ese momento el timbre de la casa sonó y Denise salió de la cocina para abrir.Nick , aprovechó para indagar un poco.Sabía que no había nadie allí , solamente las chicas , ellas no le harían nada si lo descubrían.Caminó cuidadosamente por el pasillo y pudo escuchar unas notas provenientes de un piano.Asomó la cabeza un poco y vio a una chica alta y delgada sentada frente a él.Se quedó mirándola durante unos segundos , pero la voz enfadada de su madre lo sacó de su ensimismamiento.

-¡Nicholas!Sal de aquí ¿Quieres que me echen o qué?

Salió a de allí obedenciendo las órdenes de su madre no sin antes mirar una última vez a aquella chica

Después de la hora de comer Miley y Noah salieron a darse un baño en la piscina , cuando Denise escuchó cómo se quejaban.

-Debería venir alguien a cortar el césped.Y a podar los árboles , esto parece una selva en lugar de un jardín -dijo Noah- ¿Qué te parece si me disfrazo de Tarzán eh Miley? -rió,imitando a un mono-
-¿Papá no contrató a un señor que venía todos los días?
-Oh si.Pero lo echó porque se llevaba las herramientas a su casa.La gente no tiene vergüenza hombre.
-Que gente más honrada hay por estos lugares -dijo con ironía-

Las dos se rieron y a Denise se le encendió la bombillita.Nick podría ir allí a trabajar , pero claro , no deberían saber que era su hijo.Sino le pagarían lo mismo al ser su hijo , trabajaría "en valde" por decirlo de algún modo.

-¿Ellas lo saben?A ver si me van a pegar -dijo Nick entrando en la casa con su madre-
-Sí.Lo que no saben es que eres mi hijo.No debes decir nada si queremos tener dos nóminas para poder llegar a final de mes.
-Mmm ok.No saldrá nada de mi boca.
-Hijo , estamos tan mal ... me da pena hacer esto , pero ...
-¿La ricachona sabe de esto?
-No.
-Entonces cuando vuelva , me va a echar.
-Si su hija mayor le dice no habrá ningún problema.Pero una cosa te digo , sé lo que te gusta coquetear con las chicas.A ellas , ni mirarlas ¿Me entendiste?
-¿Por quién me tomas?
-Nick , te conozco. Miley está prometida y Noah tiene quince años.
-Está bien ... no las miraré.Ni las tocaré.Ni siquiera les hablaré,seguro que son insoportables,como todas las ricas de este lugar.

Algo más tarde la mujer se dirigió a Miley para decirle lo de Nick.Miley, llamó a su madre para informarla y por su parte no había ningún problema.

Cuando Nick salió al jardín para empezar con su trabajo , Miley bajó las escaleras para ver qué señor era.Porque ella creía que era un señor , no un chico de 21 años.

-Oiga,oiga .. -dijo Miley mientras se agarraba al pasamanos de las escaleras- ¿Señor?¿Está ahí? -inclinó la cabeza-

Nick,al escuchar una voz que lo llamaba,dio unos cuantos pasos hasta las escaleras.

-¿Me llama señorita? -dijo él educadamente,mientras la miraba a la cara-
-¿Usted es el que ... trabajará aquí?
-Sí.¿Hay algún problema?
-Eh.No , solo que creí que sería un señor mayor.No un chico joven.
-Ah,bueno, al igual que yo creí que la ricachona sería una vieja y no es así -guiñó un ojo-

Ella hizo un gesto raro con la cara , se dio media vuelta y volvió a entrar a la casa.

Noah se encontraba en su habitación con la música a todo volumen , cuando en un momento se asomó por la ventana y se quedó petrificada.Al segundo sus gritos se escuchaban por toda la casa. 

-¡Miley!¡Miley!¡Miley!¡Correeeeeeee!

Miley,asustada subió a su habitación para ver qué sucedía.

-¿Qué te ocurrió?¿Por qué gritas?
-Asómate a la ventana -dijo casi hiperventilando- Oh Dios.Oh Dios , creo ... creo ... creo que mojé las braguitas.
-¡Noah!¿Cómo dices eso?

Miley se asomó por la ventana y no vio nada.

-Aquí no hay nada.¿Estás loca? -dijo Miley-
-Te juro que ahí había un ... ser de otro planeta.Un extraterrestre.
-¿Un ser de otro planeta? ¿Qué te has tomado Noah?¿No habrás fumado nada verdad?
-¡No!Te juro que había ahí ... un ser extraño.
-Estás loca , me voy...

Salió del dormitorio para ir al suyo y cuando fue a correr las cortinas para que entrara luz a la habitación,encontró la razón por la que Brandy gritaba.

-Oh Dios mío.Sí,un ser de otro planeta -se quedó con la boca abierta-

Nick estaba con el corta césped , pero no era eso lo más importante.Él estaba sin camiseta,se la habría quitado hacía un momento.Miley permaneció varios minutos clisada viendo tal panorama,hasta que Nick paró y miró hacia arriba.La vio tras las cortinas.Sonrió y continuó a lo suyo.Las mejillas de Miley se habían tornado a un color rosa,casi granate ... no sabía si porque la había visto mirándole o porque le había gustado un poquito la vista.

Noah,más tarde bajaba por las escaleras con un pequeño bikini y con las gafas de sol puestas.

-¿Dónde vas?-le preguntó Miley,que hablaba por teléfono-
-¿A bañarme en la piscina?
-Noah¬¬ Espérate ahí un segundo.Quiero hablar contigo.

Noah , se sentó en las escaleras de la enorme casa y espero a que Miley colgara.

miércoles, 20 de julio de 2011

The touch of your hand says you´ll catch me: Cap 1

-Sí , está bien.Mañana pasaré por allí para probarme el vestido.No te preocupes ... no , no.¿A las diez? Mmm de acuerdo.A las diez y media.Mañana nos vemos,un beso.

Miley Cyrus colgó el teléfono y lo depositó sobre la mesa en la sala de estar.Salió por la puerta tras echar un vistazo a través del gran ventanal que daba justo a la entrada de la casa.Pudo ver a Liam bajándose de un lujoso coche con un paraguas color negro en la mano.En cinco segundos la puerta de la casa se abrió.

-Hija , Liam y yo ya estamos aquí.

Miley caminó hacia ellos con una enorme sonrisa.

-Os esperaba más tarde -le dio un beso a su prometido- ¿Dónde se quedó mamá?
-Venía con tu hermana Noah en el otro coche.Seguramente se pararon a comprarle algo a Noah -respondió Liam-
-¿Y tú no me has comprado nada? -le preguntó cariñosa-
-No -dijo serio-
-¿No?
-En realidad sí -sonrió simpático él-

Metió la mano en el bolsillo derecho de su gabardina y sacó una pequeña caja de plástico azulada.Ella la tomó entre sus manos y la abrió.

-Oh muchas gracias mi amor.Es preciosa -sacó la gargantilla- ¿Me la pones?
-Como no , a ver , voltéate.Así .. -rodeó su cuello con sus brazos y le abrochó aquel collar de oro blanco-
-Es muy bonito.Gracias de verdad.

Se dieron un pico y Miley siguió a su padre que entró en su despacho para coger un maletín.Tras esto Liam se acercó a ella a hacerle cariñitos y mimos.Miley no se resistió.

-Miley mañana ya salgo con tu papá y tu mamá de viaje.¿Me vas a echar de menos?
-Pues claro que sí.Es pasar una hora sin ti y ya me vuelvo loca ... -beso-
-Yo también te extrañaré , mucho.Muchísimo.Pero cuando nos casemos por fin , no me volveré ir más de viaje.Sólo me encargaré de cuidarte y de formar una familia.Ya que tenemos la casa comprada , todo comprado ...
-Quiero que llegue ya ese día.¡Por cierto!Mañana tengo otra prueba del vestido , espero no haber engordado -se miró Miley el vientre-
-Oh no lo creo.Estás bellísima.

A la mañana siguiente Miley acompañó a su prometido y a sus padres a la base desde donde despegaba su avión rumbo a Canadá.

-Llámame cuando llegues.Y no te olvides de mi.Mamá , igual te digo.
-Sí hijita , cuida de Noah.No seas permisiva con ella , es niña últimamente está muy suelta.
-No mamá , no te preocupes.

Tras la despedida Miley fue a las pruebas de su vestido de novia y más tarde regresó a casa , donde Noah la esperaba con la sirvienta , Denise.

-¡Miley!¡Miley!Por fin llegaste.
-¿Qué te ocurre enana?

Noah era una chica de 15 años , un poco consentida , pero de un gran corazón.

-Me aburría ...
-Oh -rió- ¿Ya has comido?
-No , Denise esperó a que llegaras para servir la mesa -dijo ella tocándose el pelo-
-Bueno , dejo el bolso y ya comemos ¿Si?

Cuando regresó la mesa estaba puesta y la comida servida en aquellos platos de fina porcelana.Todo era muy lujoso , propio de una familia ricachona y conservadora.

-Denise , ¿Puedo ayudarte? -preguntó Noah cuando Denise iba a quitar la mesa-
-Oh no tesoro.Es mi trabajo , no te preocupes.
-Miley, dile a Denise que me deje quitar la mesa.

Miley rió y se limpió la boca con la servilleta de tela.

-Denise , déjala que te ayude , no es molestia si ella quiere hacerlo.
-Está bien señorita , pero que no se entere su madre.¿Recuerda cuando se enteró de que Noah me había ayudado a preparar aquel pastel?
-No se enterará.Y no me trate de usted , tengo veinte años , me haces sentirme vieja por dios.

Tanto Miley como Noah , nunca se habían sentido molestas por ayudar en la casa , al contrario.A Miley le parecía de lo más aburrido estar todo el día sin hacer nada y Noah opinaba lo mismo.

-¿Y cómo ... vas ... con los novios eh? -le preguntó Miley a su hermana-
-¿Miley? ¡Los rechazo! Me los quito de encima como moscas.
-¿Pero no hay ninguno que te guste?
-Oh no.No.Ni soñarlo , son todos unos babosos -hizo un mohín-Además no quiero que mamá me comprometa como a tí.Porque no me digas que quieres casarte ya...
-Obviamente quiero , Liam es el amor de mi vida -suspiró llevándose las manos al pecho-
-Que tontería Miley.Es bastante guapo y atractivo, pero no creo que ocupe todas tus expectativas.Hazme caso.
-Noah , yo le quiero.Y quiero casarme con él.Si nada lo impide ocurrirá en tres meses.
-Eres más tonta ... -comentó poniéndo los ojos en blanco-
-No soy tonta , estoy enamorada.

Miley se tiró sobre la cama de su habitación y sacó una revista de un cajón.Empezó a ojearla sin prestarle mucha atención mientras Noah se pintaba las uás de los pies de un rojo intenso.

-¿Has pensado qué ponerte para la cena que hay una semana antes de la boda? -preguntó Miley-
-Realmente ... no.No voy a ir.
-Noah , ¿No querrás que la señora Leticia Cyrus , osea , mamá , te envíe para siempre al reformatorio que queda a 600 km de aquí no?
-No me enviará.
-Ponla a prueba y verás.
-Es que Miley , no quiero ver a las estiradas esas.¿No te has fijado cuando vienen a tomar té?Apenas mueven los pómulos , esas mujeres son de goma.
-Eso sí , pero ... mamá también se hace sus arreglitos.
-Así se queda la vieja.
-¡Noah!No te permito que tengas ese vocabulario.Mejor dicho , no consiento que hables así de mamá.
-Miley , no , por favor.Tú también no.No me seas tan tiquismiquis.
-Trata a mamá con respeto ...

Una semana después , Carlo estaba con ellas en el salón junto al piano.Él era el profesor de Noah , y a la vez el de Miley.

Noah quería aprender a tocar el piano , y Miley que no sabía tampoco, aprovechaba de paso.


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Hola 
nueva novela niley espero que les guste 
si me queda tiempo mañana subo maraton de 
The έναν εξαπατώντας σύζυγο y el final de la primera temporada de Protegeme y de la nueva novela solo si me queda tiempo

martes, 19 de julio de 2011

Protegeme: Cap 20

Miley despertó, lentamente.  Se sintió feliz, al saber que lo primero que sus ojos veían, era a Nick. Y quería que fuera así por mucho tiempo… por no decir, por el resto de los días que le quedaban de vida. 

A Miley se le iluminó la mente. Se escondió, debajo de las sabanas…

Era la primera vez que Nick s despertaba jadeando.

-          Oh, si… - quitó de una ventilada las sabanas de encima suyo y vió a Miley, practicándole una perfecta mamada. Gimió ante la imagen.

¿Cuándo ha sido tan bueno el sexo oral?  Él había podido aguantar hasta media hora en boca de una mujer. Pero con Miley... era distinto. Solo acababa de empezar… y ya lo tenía palpitando, más duro que una piedra. Temía no durar ni cinco minutos.
Sentía los dulces labios de Miley encerrándolo en su húmeda boca, succionándolo, pidiéndole que se corriera en su garganta. Se contuvo las ganas de coger a Miley del pelo y apretarla contra él. 

El placer era… era inmenso. No podría aguantar más. Y no era justo, esta vez le tocaba a Miley tener un orgasmo que le hiciera ver las estrellas. Le apartó la cara, y ella de mala gana se levantó, después de un gracioso ‘plop’ producido por la liberación del pene de Nick de la boca de Miley.

-          Ven aquí… ven aquí. – dijo cogiéndola de la cintura y subiéndola hasta su altura. - ¿No crees que ya es suficiente? Ya me he dado cuenta de que puedes hacer que me corra con solo rozarme con tu dulce boca… ahora es mi turno.

La tumbó bajo él y levantó sus piernas, colocándolas en sus hombros. Cogió el pote de lubricante de su mesita, aun que sabía… que no haría mucha falta, porque… estaba empapado de la saliva de Miley.  

Ella sonrió, abriéndose aun más de piernas. Nick no pudo apartar la vista. Se aplicó algo de lubricante. Volvió a mirarla a los ojos. Esos ojos que pedían que la penetraran hasta el fondo. Miley alzó las caderas, en una descarada invitación que enloqueció a Nick. Lo puso a un punto, tan excitado, que le dolía.

-          Ah… dios… - gimió, embistiéndola de una entera vez.

Miley gimió. Nick paró en seco.

-          ¿Te he hecho daño?

-          No… ¡Sigue!- le rogó, encogiendo los dedos de los pies por el gusto.

Nick sonrió, se retiró completamente… haciendo que Miley perdiera el control, que gimiera, que le rogara que entrara de nuevo en ella. Luego… volvió a meter, lentamente, cada y uno de los veinticinco centímetros por los que Miley moría.

-          Si... sigue... – Nick la levantó. – más… rápido. – le pidió ella mordiéndole el hombro. – Ah, ah… si…

Nick la apoyó contra la pared, así, teniendo una mejor postura para follarla. 

Miley se retorcía contra su cuerpo. Le mordió de nuevo el hombro, le arañó la espalda.
Quería que supiera lo que era tener sexo con él, quería que supiera lo mucho que la deseaba, lo mucho que quería que disfrutara a su lado. Lo mucho que, además, la amaba.

Le agarró las piernas y se hundió, completamente en ella.

-          ¡Oh, sí! ¡Nick! – jadeó Miley contrayéndose alrededor del pene de Nick, ciñéndole con tanta fuerza que él pensó que iba a correrse en ese mismo instante.

Vamos a ver… Nick intentó pensar, entre aquella nube de lujuria que cubría su vista. A diez centímetros de su vagina. Esto es fácil para mí. Nick movió circularmente las caderas y volvió a embestirla, Miley se intentó agarrar a la pared. Gritó. Te encontré.

-          Dios mío… - murmuró con la respiración agitada.

Nick volvió a tumbarla en la cama. Volvió a colocar sus piernas verticalmente contra su torso. Sentía como el coño de Miley palpitaba, encerrándolo en sus entrañas. Le besó las piernas.

-          ¿Quieres más? – dijo Nick besándole el cuello.

-          Si… si…

-          ¿La palabra mágica?

-          Por favor…

-          Falta algo…

-          ¿Qué? – dijo Miley, abriendo los ojos.

-          Di que me amas. – sonrió.

-          Te amo. – ella le devolvió la sonrisa.

Nick volvió a torturar ese lugar, hasta estar totalmente dentro de Miley. Ella lo sentía tanto… que pensó que iba a perder el conocimiento. Y él… a él lo apretaba, como un puño, cada vez que la embestía, cada vez que embestía el punto G de Miley. Y más, ahora. Ahora… sintió como ella se deleitaba en él, sintió como se corría, como le entregaba hasta el alma. Y él le otorgó lo mismo, dejando que Miley lo ordeñara hasta la última gota de semen.

Miley  terminó de vestirse junto con Nick.  En el preciso instante en el que ella se abrochaba los pantalones, Liam entró, corriendo.

-          ¡Nick!

-          ¡Joder! Te he dicho mil veces que piques a la puerta antes de entrar. – llega a ser cinco minutos antes y nos pilla en el polvo del siglo.

-          Lo siento, lo siento. – dijo apresurado.

-          ¿Qué quieres? – Nick se puso el jersey. Miley no dejaba de observarlo.  
Perfecto. Era la mejor palabra que lo describía.

-          Snade nos vino a buscar. El helicóptero está allí… afuera. – Nick observó por la ventana. Vio uno de los helicópteros de la agencia, en funcionamiento, en su pequeño
y privado aeropuerto. ¿Cómo era posible que no se hubiera dado cuenta? Eso era… otra prueba más de que, cuando esta con Miley, lo demás, le importa una mier.da.

-          ¿Nos vino a buscar?

-          Nos surgió un imprevisto… en Rusia.

-          ¿Qué dices?

-          Pues eso… nos necesita. Dice que solo serán unos días.

-          Siempre hace lo mismo…

-          Ya, pero… sabes que estamos en medio de unos conflictos con los rusos…

-          ¿Y a mí qué?

-          Pues que dice que eres uno de los mejores con… manejo de armas… que nos necesita Nick.

Él quedó pensando por un momento.

-          Dile que ahora voy.

-          No hace falta que cojas nada, él ya… ya tiene todo lo necesario.

-          De acuerdo.

Liam desapareció por donde había entrado. Miley se acercó a Nick.

-          ¿Tienes que irte? – murmuró, preocupada.

-          Si… - le acarició la mejilla – pero te prometo que en tres días, como mucho, estoy aquí.

-          No te vayas… - le suplicó Miley. – ¿Si te hieren? Estarás en medio de una guerra…

-          No me pasará nada.

-          ¿Y lo de ayer?

-          Fue un despiste.

-          Llévame contigo.

-          No mi amor… si te pasara algo, si te hicieran daño, no me lo perdonaría nunca.

-          Pero…

-          Nada de peros. – le acarició los labios  y la besó, lentamente, saboreando hasta la última gota de ese tiempo que compartían juntos – volveré.
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Hola chicas solo queri informarles que solo falta un capitulo para terminar esta temporada de la novela y tambien queria preguntarles si les guta la otra novela

Protegeme: Cap 19

La desnudó. Sin dejar de besarla. La tumbó en la cama. Ella le apartó el albornoz.
Tuvo el placer de contemplar el bello cuerpo de Nick. Era completamente perfecto.
Nick sonrió y volvió a besarla, colocándose entre sus piernas. La acarició, toda… toda suya. Sus pezones ya estaban erguidos, y su sexo ya estaba mojado, invitándolo a entrar. Quería hacerla suya… dios… no deseaba nada más en estos momentos.
Mordisqueó el cuello de Miley haciendo que ella alzara las caderas. Nick buscó un preservativo, no aguantaba más sin poseer el cuerpo de su amada mujer.

-          No. - Miley lo detuvo. – Tomo la pastilla. – Rodeó su espalda con sus brazos y lo acercó a ella. – Quiero sentirte… completamente. Sin… sin barreras de látex de por medio.

Nick gimió escuchando sus palabras. ¿Hacerlo sin condón? A carne viva… sentirla, a ella, a su interior, sin algo que lo cubriera… era la mejor propuesta que le habían hecho nunca.

-          ¿Estás preparada para mí? – murmuró Nick besándole la frente.

Miley asintió. Si hablaba se pondría a llorar. Apoyó la cabeza contra el hombro de
Nick y se lo besó. Sintió como él empezaba a abrirse adentro de su propio cuerpo.

Nick no pudo evitar gemir al sentir… como la húmeda y estrecha carne de Miley comenzaba a ceñirle el pene. Pero algo lo detuvo. Había… alguna cosa allí. El corazón le latió fuerte. Ahora lo entendía todo, ahora entendía por qué Miley no había querido sexo con él, ahora… encajaban las piezas del puzle. La miró, conmocionado.

Ella tenía los ojos inundados en lágrimas. Aquel día la había visto llorar demasiado, y eso le dolía. Otra muestra de que lo que había allí, de lo que sentía, era mucho más que simple afecto. Miley abrió la boca para decir algo. Quizás otro ‘te amo’.

-          No me dejes… - murmuró, abrazándolo por la espalda, aún más fuerte. Nick le apartó un mechón de la cara y se lo colocó detrás de la oreja. La miró, con los ojos humedecidos.

-          ¿Por qué te iba a dejar? Si esto es lo más hermoso que he vivido nunca…

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Nick se tumbó detrás de Miley abrazándola. Le besó el cuello, el hombro. Ella sonreía. Los tapó a los dos.

-          ¿Te ha dolido mucho? – murmuró en su oreja.

-          ¿Te so sincera? – se giró y apoyó su cabeza en el pecho de Nick. Él le acarició el pelo. – La verdad es que empezar… con una cosa como la tuya… duele bastante.

Nick se rió. Miley También.

-          Lo siento.

-          No pidas disculpas. Tendrás que compensarme. – se sentó encima de él. Y lo besó. Pasando los dedos entre los adorables rizos del pelo de Nick.

-          Eso ni lo dudes… - la apretó más contra su abdomen. – no has llegado… -
murmuró, entristecido.

-          La primera vez no se acostumbra a tener orgasmos… - Miley cogió la cabeza de Nick y la apoyó contra su pecho.

-          Pero yo no quería que te doliera…

-          Lo sé… has sido muy… cariñoso. – besó su cabeza. – Al menos tu sí.

-          Intenté que no.

Miley se rió.

-          ¿Por qué?

-          Me parece feo correrme antes que tu, o aun peor… que tu no lo hayas hecho.

-          Bueno, estos días has hecho que me corra de lo lindo… así que estamos en paces.

-          No es lo mismo.

 Miley se tumbó encima de Nick. Entrecerró los ojos. A pesar de la conversación, ella estaba feliz. Ya no era virgen, y el hombre que se la había arrebatado, había sido él… había sido Nick.

-          ¿Por qué me dijiste que no te dejara? – dijo Nick apartándole el pelo.

-          Porque… - Miley bostezó. – Con mi último novio lo estuve a punto de hacer… y él… cuando supo que yo era virgen… se fue. No volvió a llamarme… no volví a saber de él. Se ve que… buscaba alguna mujer con más experiencia.

-          Pues no sabe la joya que se ha perdido. – sonrió, sin dejar de acariciar a
Miley. Nunca había sido un hombre romanticón, ni cursi… pero eso era… hermoso. Estar así, hablando, con la mujer a la que más amaba, con la mujer, a la que había hecho, ahora sí, completamente suya, suya para siempre.

The έναν εξαπατώντας σύζυγο: cap 9

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creen q son miley y liam? repondan
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Gimió de nuevo y le dio una patada con su pie desnudo. Pero dio igual. Liam no estaba dispuesto a soltarla. El cuerpo de Miley no era más que un junco que se doblaba ante la voluntad de Liam. Con una mano la agarró por la cintura y con la otra la melena, tirando de ella para obligarla a abrir la boca y a recibir su beso.Miley estaba ardiendo, su cuerpo se sacudió con una oleada de calor al sentir el cuerpo de Liam apretándose contra ella. 

Pero no era sólo la temperatura de su cuerpo la que había sobrepasado los límites, sino también sus sentidos. Estaba fuera de control, ansiosa, como una abeja precipitándose hacia la miel más dulce de la Tierra.
«¡No es justo!», pensó con desconsuelo. «¡No es justo que me siga haciendo esto!» Se odiaba a sí misma y odiaba a Liam por obligarla a darse cuenta de su debilidad.
-iMaldito seas! -exclamó cuandoLiam se separó de ella para respirar.

Liam tenía las mejillas sonrosadas y sus ojos eran como oscuros estanques llenos de frustración.
-Sí -dijo con un susurro- Maldíceme cuanto quieras, Miley, pero me deseas. Me deseas tanto que casi no puedes pensar en otra cosa.
 
Era la amarga verdad. Se encogió un poco, pero se dispuso a hacer algo en lo que había pensado muchas Veces en los últimos días. Con un gruñido animal, y sin importarle el dolor. que le hacía Liam al tirarle del pelo, levantó los brazos para arañarlo.
 
Sólo sus buenos reflejos salvaron a Liam. Echó la cabeza hacia atrás y Miley sólo alcanzó su cuello. -¡Vaya, qué gatita! -dijo soltándola el pelo para tocarse el cuello.
-¡Te odio!
-Mejor -dijo Liam, atrayéndola hacia sí- Así será más fácil hacerte el amor de cualquier manera, sin importarme lo que sientas por mí.
-¡Estupendo! ¿Por qué no añadir la violación al adulterio?
-¿Violación? ¿Desde cuándo he tenido que recurrir a la violación al acostarme contigo? ¡En toda mi vida no he conocido a una mujer más caliente que tú!
-¿Ni siquiera Selena?

Liam la apartó de un empujón y cruzó las manos detrás de la nuca, como si se estuviera conteniendo para no tener que pegarle. En sus ojos se divisaba algo muy parecido al tormento.
-Ya basta, Miley -dijo entre dientes- Deja ya de provocarme antes de hacer algo que podamos lamentar.

Miley se preguntó a qué se refería. ¿Acaso lo estaba provocando, lo estaba poniendo furioso para que le hiciera el amor?
Se dio cuenta de que era eso lo que estaba haciendo exactamente. Tentándole con cada mirada cuando debía irse de allí mientras podía. Pero quería alimentar el odio que le tenía, llevar al límite su angustia, su decepción y, sobre todo, el profundo dolor que no había abandonado su pecho desde la llamada de Tay.
Se oyó a sí misma decir, como desde el otro lado de un largo túnel:
-Entonces, vete! ¿Por qué no haces lo que debes hacer y te vas de aquí? ¡No hay nada que te impida marcharte con tu preciosa Selena!
- ¡Deja ya de mencionar su maldito nombre!
-Selena -repitió ella al instante-Selena, Selena, Selena

Un brillo, tal vez de angustia, cruzó la mirada de Liam. Se mordió el labio y agarró a Miley por los brazos.
-¡No! -dijo entre dientes- ¡Tú, tú, tú!
Con un rápido movimiento, la obligó a girar y a echarse sobre la cama.
 
Lo que sucedió estuvo muy lejos de tener algo que ver con el amor. Fue una batalla. Una batalla para ver quién de los dos lograba excitar más al otro. Una batalla de los sentidos donde cada caricia era deliberada y respondida por otra, donde cada mirada recibía como respuesta otra mirada de burla. En cuanto uno de los dos se excitaba, más lo excitaba el otro, lanzados frenéticamente a un torbellino de sensaciones dolorosas, rotas.
 
Por un instante, Liam pareció a punto de recuperar el sentido común y trató de apartarse de Miley. Pero ella se dio cuenta. Tuvo miedo, pánico a perderlo, y se aferró a él y lo besó con frenesí. Liam suspiró y pronunció su nombre en una ardiente súplica. Pero ella no atendió aquella súplica. En aquellos instantes, era ella la que jugaba el papel de seductora, la que dominaba la situación. Y mantuvo aquel papel desde el desesperado principio hasta el tumultuoso final. Dominó a Liam, y al terminar, se apartó y se hizo un ovillo, presa de la frustración. Su cuerpo había exigido algo que se le negaba hacia días, pero sólo se sentía abatida y asqueada con sigo misma.
 
Así que, ¿quién ganó la batalla? Se preguntó. Nadie.
Su comportamiento le daba náuseas. Había hecho el amor con él, no porque lo quisiera, sino por su miedo a perderlo. Era esencial para su integridad mental saber que, a pesar de todas las Selena que pudiera haber habido o que hubiera en el futuro, ella, la pequeña y aburrida Miley, todavía podía volverlo loco en la cama.
Y además, tenía que reconocer que lo había deseado, el deseo que había sentido por él no dejaba espacio para el orgullo ni el respeto por sí misma. Pero, sin embargo, hacer el amor no había supuesto ningún alivio para la tristeza y el dolor que sentía desde hacia una semana. Era como si su alma herida se negara a concederle a Liam un respiro.
 
Una solitaria lágrima se derramó por sus mejillas.

Miley, en su desesperado deseo de probarse que todavía podía excitar a su marido, había perdido más de lo que había ganado. Se había dado cuenta de que ya no sentía lo mismo por él. Había perdido la confianza ciega y, con ella, su forma de amarlo libremente.
Le dolía y le daba miedo. Se sentía más sola que si Liam se hubiera marchado y la hubiera dejado. Porque no sabía si algún día volvería a sentir por él lo que antaño sintiera.
 
-¿Miley?

Miley se dio la vuelta. Liam la contemplaba con una mirada sombría.
-Lo siento -dijo tranquilamente.
¿Qué lamentaba, hacer el amor o toda aquella horrible situación? Qué importaba, se dijo. Al fin y al cabo, ya nada importaba. Se sentía como una cáscara vacía, perdida y sola y ningún lamento lograría que se sintiera mejor.
 
Se le llenaron los ojos de lágrimas.
-Me avergüenzo de mí misma -le dijo con voz grave y temblorosa.
A Liam se le humedecieron los ojos.
-Ven aquí -dijo estrechándola entre sus brazos- Te juro que no volveré a hacer nada que pueda hacerte tanto daño, Miley. Palabra de un hombre que en su vida se ha sentido peor.

¿Podía Miley arriesgarse a creerlo? Sería fácil. Y sería fácil perdonarlo y olvidarlo todo, con la esperanza de que el perdón y el olvido se llevaran el dolor para Siempre.
-Te quiero -le dijo Liam con voz grave- Te quiero mucho, Miley.
-¡No! -exclamó Miley violentamente, abandonando la idea de perdonado al escuchar aquellas tres palabras falsas. Ya le había creído una vez, y sólo le había servido para hundirse en el lodo.
-No me hables de amor -le replicó amargamente- El amor no tiene nada que ver con lo que acaba de suceder, ¿o es que te casaste conmigo por amor?
 



El desayuno transcurrió en medio de una atmósfera enrarecida. Los mellizos no dejaban de mirados con extrañeza y curiosidad. Miley sabía que se habían hecho muchas preguntas acerca de su ausencia del día anterior, pero era obvio que Liam les había ordenado que no hicieran preguntas. No pudo evitar una media sonrisa cuando Marie abrió la boca para decir algo y Liam la silenció con una mirada. Lucas se comportaba de forma distinta. No dejaba de mirada, pero no decía nada, en realidad, no había dicho nada desde que había bajado a desayunar.
 

-Come, Lucas -le dijo Miley amablemente, después de que el niño estuviera jugando con la cuchara un buen rato-. A media mañana vas a tener hambre si ahora no comes nada.

Lucas frunció el ceño y la miró. Tenía los mismos ojos que su padre.
-¿Adónde fuiste ayer? -le preguntó de repente, y miró a su padre.
-Pues ... salí a pasar el día por ahí -respondió Miley con una sonrisa, para demostrarle a su hijo que no sucedía nada anormal- No te importa; ¿verdad?
 

Lucas se removió en la silla. Miley se inquietó. Lucas no era como su hermana, extrovertida y comunicativa con todo el mundo, siempre se callaba sus problemas.
Si le hacía aquella pregunta era porque estaba realmente preocupado.
-Pero, ¿adónde fuiste? -insistió el niño.

Miley suspiró y le acarició el pelo. Lucas no protestó, como solía hacer.
-Estaba muy cansada -respondió, tratando de encontrar una explicación que un niño de seis años pudiera comprender-. Además, como me paso el tiempo en casa, me apetecía dar un paseo. Eso es todo.
-¡Pero normalmente vas con uno de nosotros, para que te cuide! -dijo mirando a su padre, pero esta vez para decide que se mantuviera al margen de aquella conversación.
-¿Quién ha dicho eso? -dijo Miley en broma, tratando de tomarse aquella afirmación con buen humor, cuando, en realidad, estaba horrorizada de que su hijo también pensara que era incapaz de cuidar de sí misma- Ya sabes que soy mayor y que puedo cuidar de mí misma.
-Papá dijo que no -intervino Marie-. Llamó a la abuela, y estaba muy nervioso. Y habló por teléfono con la tía Tay, y se puso furioso.
-Ya basta, Marie -dijo Liam con calma, pero en un tono tajante.
-¡Pero sí lo dijiste! ¡Y te portaste como un toro loco!
-¿Como un qué? -preguntó Liam.


Protegeme: Cap 18

Nick se tuvo que tomar un par de tilas para calmar las emociones que tenía dentro. Creía que eso lo hacía el efecto de la granada, o alguna de esas mier.das. Pero en el fondo sabía que no era así. ¿Selena no estaba muerta? ¿Qué hacía allí?

Dejó que el agua caliente le recorriera el cuerpo, quitándole los restos de sangre que tenía. Salió de la ducha y pasó una mano por el empañado espejo. Observó su cuerpo, bronceado y fuerte… ahora adornado por decenas de cortes. Suspiró y se frotó con fuerza el pelo con la toalla. ¿Por qué no había salido corriendo detrás de Selena en cuanto la había visto? Durante casi tres jodidos años había pensado que ella estaba muerta, y ahora… ahora que había conocido a Miley, que sabía que Delta era su hermana mayor y que ellas habían tenido mucho que ver con Alexander Donovan… volvía a aparecer. ¿Por qué?

Se metió dentro del albornoz, cubriéndole el dolorido cuerpo. Salió de allí. Los ronquidos, delataron que Liam, baldado, ya estaba durmiendo. Con la dura piel que tenía su compañero, y la masa de puro musculo que tenía en los brazos, le había costado un poco cerrarle la brecha del brazo.

Supuso que Miley también estaría durmiendo. Había tenido un duro día, y las copas de más se le habían bajado de golpe con la mar de sustos y altibajos que habían tenido aquella tarde.

Se dirigió hacia su habitación.

-          ¿Qué haces? – dijo, mirando a Miley que estaba sentada en su cama, mirando no se qué. Nick se enfadó cuando vio lo que era.

-          ¿Es esa Selena? – dijo mirando el retrato de esa chica que Nick tenía guardado en uno de los cajones de la mesita de noche.

Nick se lo arrebató de las manos.

-          No puedes entrar aquí sin mi permiso. – dijo Nick – mi habitación… es mi intimidad, joder.

Miley pudo ver de nuevo aquella persona fría que había conocido en un principio. Se dio una bofetada mental a si misma, por gilipo.llas, por *******, por haber pensado… que Nick podría sentir algo más por ella que buscar simple satisfacción o… o tan solo un caso más de faena. Pero ahora veía lo tonta que había sido. Caer de nuevo… no era ninguna novedad para ella.

-          Lo siento… - murmuró, apretando los labios para intentar no llorar. Se dirigió a la puerta, deseando que Nick la detuviera.

-          Miley... – ella se giró, sonriendo, al escuchar su voz, llamándola de nuevo.  Llenando su corazón de alguna pequeña esperanza.

-          ¿Sí? – dijo sin dejar de mirarlo. Pero él… él la miraba serio.

-          Ahora que todo ha terminado, podrás irte ya a tu casa… - se sentó en su cama, guardando la foto de Selena de nuevo a su mesita de noche. - ¿No es lo que querías? Mira… al fin y al cabo no ha durado mucho más de dos semanas. Ya podrás volver a tu vida normal. Mañana por la mañana te ayudaré a que recojas todo y te llevaré a tu apartamento de nuevo.

A Miley se le encogió el corazón al escuchar todo lo que Nick le dijo. Solo se le escapó un ahogado ‘vale’ de la boca. Se fue, ágilmente, hasta su habitación. Y allí… ya no pudo contener más las lágrimas.

Nick no podía dormir. Se había pasado con Miley, estaba confuso, cabreado  por todo… pero no con ella. Ella era lo único que se salvaba, era lo que le había hecho reír, lo que le había traído alegría… lo que había acaparado su atención durante esas dos escasas semanas. Y ¿Ahora? ¿Ahora la tenía que devolver a la ciudad, a donde pertenecía? ¿Para qué? ¿Para que los dos siguieran como si nada? ¿Para olvidarse de todo? ¿Para negar que no hubiera pasado nada? ¿Para… para seguir fingiendo que no se había enamorado?  ¿Qué si dejaba ir a Miley, el recuerdo le carcomería para el resto de su vida? El recuerdo de… ¡Por qué no fuiste detrás de ella! ¡LA AMAS!

-          Nick… - la temblorosa voz de Miley sonó, mientras su silueta se dibujaba con la tenue luz del pasillo. La vio apoyada en el marco de la puerta de su habitación. - ¿estás… durmiendo? – supo que estaba llorando.

Se le encogió el corazón. Todo aquello era por culpa suya.

-          No… - dijo quedándose sentado en el pie de la cama – No puedo dormir.

-          Yo… tampoco. – dijo ella frotándose los ojos para enjugar las lagrimas.

-          ¿Por qué lloras? – dijo Nick ladeando la cabeza y levantándose.

-          Porque estoy hasta las narices de tener que esconder siempre lo que siento. –
Lo miró fijamente. Una mirada que dejó captivado a Nick, que le llegó al corazón aún más. – Porque estoy harta de escapar, de ser siempre la que pierde… de ser siempre a la pobrecita a la que le rompen el corazón, la que no tiene tiempo de decir… de decir que está enamorada. A la que no la quiere nadie, porque tiene una imagen distinta, que luego resulta inocente. – se acercó a Nick, con los ojos aguados. Él la seguía mirando – Porque soy una completa inútil… a la que creía que tu amabas… - Nick pudo ver el destello de las lagrimas. Le entraron ganas de abrazarla, fuerte. Para que nunca marchara. Para hacerle el amor ahí mismo, demostrarle que era exactamente lo que sentía. – pero ya veo… que lo único que quieres es terminar con tu misión… que me vaya, y que tanto tu como yo, nos olvidemos de todo lo sucedido. Pero ¿sabes? Yo no podré. Tú has pasado a formar parte de mí. – se quedó esperando, un segundo, que se hizo completamente eterno. Pero Nick, no supo que contestar. Miley suspiró – Lo dicho, siempre la ca.go… olvida lo que te he dicho. – murmuró sin dejar de llorar – mañana a primera hora haré la maleta y me iré.

Se giró para irse de nuevo. Pero Nick la cogió del brazo, cerró la puerta y la apoyó contra su cuerpo, entre él y la madera maciza de esta. Acarició su mejilla. Y sobraron las palabras. Nick empezó a comerle la boca, desesperadamente. No había luz, apenas, solo por un par de agujeritos de la persiana de la ventana de la habitación de Nick. Miley rodeó su cintura con los brazos. Nick la abrazó. Ella apoyó su cabeza contra
su hombro y empezó a llorar de nuevo.

-          No vuelvas a decir eso, no vuelvas a insultarte. – dijo contra su cuello – tu eres lo más perfecto que mis ojos han visto nunca… y yo… yo…

-          ¿Tu? – murmuró Miley, separándose y mirándolo. Sus pupilas se habían acostumbrado a la oscuridad y podía distinguir la figura de Nick, y viceversa.

-          Te amo, joder… te amo más que a nadie en este puto mundo. – volvió a besarla.

Y en ese instante, nada importó. Solo ella, ella… Miley, que estaba entre sus brazos, que la quería, que la amaba, y se lo quería demostrar de todas las maneras posibles. No la dejaría marchar, no… porque sabía, ahora lo veía claro, no tenía dudas, de que… de que su corazón la había estado esperando a ella, y solo a ella… Miley, que había llamado su atención des del primer momento en que Snade le había enseñado la sencilla foto. Ahora solo tenía ojos para ella, su corazón solo latía por ella, su respiración solo se agitaba por ella. Se había olvidado… hasta de Selena.