lunes, 26 de septiembre de 2011

Undress for me cap: 5


Después del trabajo, corrí a esconderme en mi apartamento. Llevaba dos años viviendo en Boston, y había utilizado ese tiempo para crear un espacio que era único, y solo mío. El apartamento tenía cuatro habitaciones, Incluyendo la cocina y el enorme baño. Mis muebles eran modernos sin ser incómodos, y había usado un color crema en cada habitación. Podría admitirme a mí misma que mi apartamento era mi santuario lejos del mundo. Había aprendido, por las malas, lo cruel que puede ser la vida.


Me quité los zapatos y los dejé junto a la puerta. Después de echarle un vistazo a la correspondencia y tirar la publicidad a la basura, llevé el resto a la mesa de la cocina y me senté. El primer sobre era de Nueva York, y tenía la dirección de mi ex-novio Justin en el remite. Mi relación con Justin había sido una de las pocas de mi vida que se había convertido en amistad cuando el sexo se terminó. Parecía una invitación de boda. Lo era. 

Fruncí el ceño mientras leía los detalles, y luego la tiré sobre la mesa. Sabía que no podía ir. Volver a Nueva York, aunque fuera para la boda de un amigo, era completamente imposible para mí.

La invitación de boda me había incomodado, y sabía por qué. Era egoísta y terriblemente cruel, pero me dolía que Justin hubiera encontrado a alguien con quien compartir su vida. Aunque sin duda se lo merecía. Justin era el mejor hombre que había conocido. Una parte muy egoísta de mí esperaba que siguiera bebiendo los vientos por mí. Enfadada conmigo misma, me froté la cara.

Me levanté, me hice un sándwich y volví a la mesa. Entonces abrí el resto de correo, hasta que solo me quedó un enorme sobre del museo para el que había trabajado en Nueva York. Temerosa, lo abrí y esparcí el contenido sobre la mesa. No recordaba haberme inscrito en la lista de correo del museo con la dirección de mi casa, pero debía de haberlo hecho. Había sido un error estúpido. Los brillantes folletos publicitarios se deslizaron uno sobre otro cuando cogí un comunicado de prensa con una foto de Jeff King en él. Había sido ascendido, y ahora tenía el puesto que yo había dejado hacía más de dos años.
Dios, lo odiaba, Me pregunté si llegaría el día en el que podría mirar su rostro y no sentir sus manos destrozándome las entrañas. Casi podía oler su colonia. Me enfurecía que simplemente su fotografía tuviera el poder de invadirme y herirme.
El teléfono sonó mientras masticaba el resto de mi sándwich. Salté sobre él inmediatamente, aliviada.
—¿Diga?
—Hola. ¿Qué te vas a poner esta noche para ir a ver a Hemsworth? ¿Vas a ponerte la ropa interior a juego? Ponte el perfume que compramos en el centro comercial la semana pasada, el que lleva el nombre de aquella cantante —Jane hizo una breve pausa. —Oye, ¿estás ahí?
—Sí. Voy a ponerme el vestido azul, y tengo planeado ponerme ropa interior a juego, y nada de perfume.
—Oh, ¡venga, Miley!
—Jane, no tengo intención de seducir o provocar a Liam Hemsworth —Miré la cocina y el correo que había dejado sobre la mesa.
—Si no echas un polvo pronto voy a tener que renovar mi suscripción del Penthouse Forum.
Me reí, divertida por su tono malhumorado.
—¿Por qué no sales tú, y echas un polvo? Joder, echa otro por mí, ya puestos.
Jane resopló y después suspiró profundamente.
—Los tíos dan asco, Miley. Debería empezar a ir a los bares gay, e intentar encontrar un amigo gay y una amante lesbiana. Entonces podría fingir que estoy en una serie de televisión, y no volvería a preocuparme por la aburrida vida real.

Me incliné sobre la encimera.
—Tú y yo sabemos que no vas a olvidarte de los hombres. Sin embargo, una noche salvaje con una mujer ampliaría tus horizontes.
Se rió, y casi pude verla encogiéndose de hombros. A pesar de su bravuconería y encanto, Jane era bastante dócil, y dudaba que se permitiera estar con otra mujer. Charlamos durante algunos minutos más, me recordó de nuevo que me pusiera perfume, y entonces terminamos la llamada. Apreciaba a Jane. Las amigas siempre habían sido una excepción en mi vida, pero eso no significaba que fuera a ducharme en colonia.
Dejé el teléfono de nuevo en su base y me acerqué a la mesa. El atractivo y cruel rostro de Jeff King me devolvió la mirada. Haciendo una mueca, cogí la foto y la rasgué por la mitad. No significaba nada para mí. Tenía que creer eso. Lo había dejado atrás... a él, y a aquella vida.

A las cuatro y media de la tarde, me obligué a meterme en la ducha. Debajo del agua fría de la ducha de masaje, intenté, en vano, aclarar mi mente. La verdad era que, teniendo en cuenta lo fascinante y atractivo que era Liam Hemsworth, yo sabía que era demasiado peligroso involucrarme con él. No era el tipo de peligro que marca y daña, sino la clase de peligro que hace que la sangre hierva y la carne se caliente por la impaciente pasión.

Me apoyé en la pared de azulejos de mi placa de ducha, y cogí la alcachofa de su soporte. Aclaré el jabón de mi cuerpo despreocupadamente, y después deslicé el vibrante chorro entre mis piernas. El agua fría se abalanzó contra el calor de mi sexo, haciendo que mi clítoris latiera con el dulce dolor de la excitación sexual. Con el pulgar, cambié los ajustes de la ducha y presioné con mayor firmeza contra mis labios. El agua golpeó mi clítoris de nuevo mientras movía lentamente la ducha alrededor.
¿Sería Liam el tipo de hombre que disfrutaba del placer de una mujer tanto como del suyo propio? ¿Se moverían sus manos sobre la piel con conocimiento y habilidad? Me presioné contra la pared, con toda mi fuerza, y dirigí de nuevo el agua hacia mi clítoris. Me imaginé una lengua moviéndose sobre mí, lamiendo mi sexo, y después subiendo para acariciar y rozar mi clítoris. El peligroso y estimulador placer del roce de los dientes, y después los firmes labios succionando.

Cerré los ojos. Tensé las piernas. Me corrí. El orgasmo azotó mi clítoris. Mis entrañas se tensaron en respuesta. El interior de mi vientre discordaba con la respuesta de mi cuerpo al incesante flujo de agua. ¿Había pasado tanto tiempo desde que un hombre me había llenado? Quería un hombre, y no era tan tonta como para creer que valdría cualquiera. Quería a Liam. Sintiéndome momentáneamente débil, volvía colocar la ducha en el soporte, y respiré profundamente.

Undress for me cap: 4


Jane hizo una mueca y se cruzo con Milton justo cuando este entraba en la habitación. EI rápido movimiento lo confundió por un momento, y su mirada se movió entre la silueta que salía y yo, varias veces, antes de decidirse por mi cara.

—¿Qué puedo hacer por ti, Milton?

—Acabo de contarle a Alison lo del trato con Liam Hemsworth. Está dispuesta a reemplazarte como modelo —Milton se metió las manos en los bolsillos de sus pantalones, e inclinó la cabeza. —Es más joven y delgada que tú.

«Más joven, más delgada y más plástica». Miré hacia 
Alison, y supe exactamente lo que tenía en mente. Se helaría el infierno antes de que yo la dejara desfilar en toda su artificial gloria ante Liam.

 No estaba totalmente convencida de posar para él, pero sabía que no permitiría que lo hiciera ella tampoco.
—El señor Hemsworth ya ha elegido. Le prometí que la galería le proporcionaría la modelo que quisiera —Me eché hacia atrás en el sillón, y observé que Milton se movía con nerviosismo.

Por fin, miró a Alison y se encogió de hombros.
La señorita Tetas Falsas me miró, y después volvió a su trabajo.
Mi teléfono sonó. Milton salió de mi despacho, dejando la puerta abierta, cosa que odiaba. Mientras cogía el teléfono, Jane se acercó a la puerta y la cerró cuidadosamente. Iba a echarla de menos cuando fuera a prisión por asesinar a Milton.
—Dígame.
—¿Señorita Cyrus?

Liam Hemsworth. Su voz era suave y refinada, aunque despertaba algo salvaje y casi indescriptible en mí. Quería estar enfadada con él por su atrevimiento, pero la verdad era que disfrutaba tanto de su arrogancia que no podía esperar a enredarme de nuevo con él. El hecho de que hubiera llamado tan pronto me hizo pensar que quizá él se sentía Igual
—Señor Hemsworth, me alegro de que haya llamado. No me ha dado demasiado tiempo para considerar su oferta —Mi saque de apertura fue recibido con un breve silencio.
—No era una oferta.
Miré mi escritorio, suspiré, y después miré a Jane, que estaba en la zona de trabajo. Sostenía un trozo de papel con ¿LIAM HEMSWORTH ES UN DIOS escrito en él con enormes letras rojas. La miré y giré mi silla para no tener que verla de nuevo, a ella, o a su estúpido letrero.

—Le aseguro que hay montones de mujeres que, de buena gana, se desnudarían y posarían para usted. Pero parece que yo no soy una de ellas —Aquella era una maldita mentira. Bueno, era una mentira a medias. Me resultaba fácil imaginarme desnuda con Liam Hemsworth; era lo de posar lo que me dejaba fría. Me concentré en una de mis uñas, y fruncí el ceño al ver la cutícula. Era el ejemplo perfecto de cómo me sentía interiormente: desaliñada.
—Tengo la sensación de que es el momento de que hagas algo distinto —dijo.
—No estoy estancada —le espeté, y entonces fruncí el ceño, dándome cuenta de que no había dicho nada al respecto.
Su silencio no era cómodo. Casi podía oír la maquinaria girando en su cabeza mientras consideraba lo que mi respuesta le había revelado. Cerrando los ojos, esperé a que dijera algo. Cualquier cosa.
—No llegues tarde, Miley


Colgó. Crucé las piernas, e intenté ignorar la humedad en mis medias, y la sutil vibración en mi clítoris. La rabia y el deseo se retorcían en mi cuerpo, y no tener un modo de canalizar ninguna de estas cosas me hacía sentirme frustrada, y profundamente contusa. Ni siquiera podía recordar la última vez que habla conocido a un hombre que estimulara mi cuerpo como lo hacía Liam Hemsworth.

Giré mi silla y miré a Jane, que estaba fingiendo que trabajaba en el ordenador. Eché un vistazo a mi propio monitor y me di cuente de que mi programa de mensajería instantánea estaba parpadeando. Hice clic en la ventana, y vi un mensaje de Jane.
«Sólo una idio.ta rechazaría la oportunidad de pasar el verano DESNUDA con Liam Hemsworth».

«Vete a la mierda», contesté, y después cerré el programa.
Observé cómo se reía Jane un momento, y después giré de nuevo mi silla para mirar por la ventana. Ella tenía razón. Liam era un hombre atractivo y con talento, y las mujeres viajaban miles de kilómetros para posar para él. Debería sentirme orgullosa de que me quisiera en su estudio. Era un gran artista, y sabía dar forma a una mujer. Aun así, su deseo de capturar mi alma me intranquilizaba.

Exponerme a un hombre como Liam era un paso mucho mayor que cualquier cosa en la que mi terapeuta y yo hubiéramos trabajado. No soportaba sentirme vulnerable. Había intentado con todas mis fuerzas dejar atrás mi experiencia en Nueva York, pero eso no significaba que estuviera preparada para exponerme.

A pesar de todos esos miedos y de la rabia que sentía por que Liam me hubiera ganado, me había quedado con una fina capa de excitación que hervía bajo mi piel. Casi podía sentir sus manos moviéndose sobre mi cuerpo, la presión de su cuerpo contra el mío y la rotunda punta de su ***** abriéndose camino en mi interior.
Bajé la cabeza hasta mi escritorio.
—Qué puta pesadilla

jueves, 22 de septiembre de 2011

The touch of your hand says you´ll catch me cap: 15


Ella apoyó sus dos manos en el pecho de Nick.

-Mmm que me has convencido.Pero a las cinco,tienes que llevarme a casa.
-Prometido.

Sobre la moto,ahora más despacio,Nick y ella se encaminaron hasta el barrio de Nick.No era muy lujoso,pero tampoco vivía en un suburbio.Eran casitas humildes.

-Siento no tener algo más impontente para mostrarte.Ya te dije que no soy nadie...
-¿Cómo que no eres nadie?Eres Nick,Nick Jonas.Un chico humilde,pero impresionante.Eres maravilloso -dijo mientras rodeaba su cuello con sus finos brazos- y muy muy muy guapo.Definitivamente hecho para mí....

Él sonrió y la abrazó en medio de la calle,donde cualquier persona podría verlos.

-¿Vas a abrir para que pasemos o vamos a quedarnos aquí?Esperando a que amanezca...

Nick buscó en su bolsillo unas llaves y cuando las logró sacar,se acercó a una enorme puerta.Introdujo la llave en la cerradura y entró.

-Pasa -dijo él susurrando- es que mi casa está al lado y mi madre tiene un oído exquisito -rió- No quiero que sepa que estamos aquí.
-Supongo que esto es como una sala de estar ¿No? -dijo curiosa,mirando todo-
-Sí , el taller de verdad está al otro lado de esa puerta.
-Está esto bastante limpio.
-No te lo creerás , pero mi tío es un maniático de la limpieza.Únicamente lo deja todo hecho un asco en el taller. ¿Quieres beber o comer algo? -abrió un pequeño frigorífico- Vaya,ha comprado Sprite ¿Quieres?
-No gracias.
-Si quieres algo no te cortes y cógelo eh.Como si fuera tu casa.

Se sentó sobre un enorme sofá que ocupaba media sala y tras él Miley.

-¿Qué hacemos ahora?
-Piensa algo -dijo el chico mientras bebía de una lata-

El silencio se hizo.Sólo era roto por el ruido de un fluorescente que parpadeaba.

-Debería cambiar esa bombilla -comentó él mirando al techo-
-¿Sabes hacer de todo o qué?
-Sí.Jardinería,mecánica,electricidad...
-¿No fuiste al colegio?
-Lo dejé con dieciséis años.Pero sé leer y escribir eh -rió-
-¿Quién te ha enseñado todo eso?
-Cuando a uno le falta un padre,se aferra a cualquier hombre que haga las veces de papá.En este caso mi tío.
-¿No tienes padre? -preguntó sorprendida- No sabía...
-Se fue cuando yo nací.Y no volvimos a saber nada de él.
-¿Y ... entonces el niño pequeño?
-¿Mi hermano Frankie? -asintió miley- Un día mi padre llamó a mi madre porque según él necesitaba ayuda y bueno,ella acudió ... y se quedó embarazada.
-¿Se volvió a marchar?
-Sí ...
-Debes de haberlo pasado muy mal.
-No mucho.Nunca le vi la cara , así que no me duele.Lo único que me duele es ver a mi madre pasarlo mal.

Ella le acarició la rodilla.

-Pero es una mujer fuerte según lo que yo veo.Tiene un hijo muy valiente y bueno.Estará encantada contigo.

Nicholas le entregó una sonrisa y dejó la lata de refresco en un lado.

-Ya hemos hablado bastante.¿No piensas igual? -se movió en el sitio-

Miley lo miró intensamente.Al rato un cosquilleo empezó a descender desde tu estómago hasta sus pies.Aún más cuando Nick le bajó los tirantes del vestido y besó uno de sus hombros.Ella acarició su pelo con suma delicadeza.

-Ahora no me voy a detener,aunque no tengamos medios para evitar algo malo.
-Nadie se va a oponer -replicó Miley- Sabes que yo quiero.
-¿Has de tener siempre la última palabra? -le preguntó,mientras besaba un lado de su cuello- Tienes que aprender a callar...
-¿Y tú qué?
-¿Ves?Lo que decía.No seas tan marimandona y deja que te guíen alguna vez.Tendré que taparte esa boquita...

La inclinó hacia atrás y se le echó encima. Tiró su camiseta al suelo y nada más dejarla,agarró una pierna de Miley y la acarició.

-No es el mejor lugar,ya te lo he dicho,pero llevo toda la noche dándole vueltas.Y creo que si no lo hago reviento.

Soltó una pequeña risita y le quitó el vestido.Unas braguitas.Un sujetador.Un pantalón arrugado sobre una alfombra.Unos calzoncillos llenos de algas.Sí,llenos de algas.

-Te salen algas del trasero Nick -rió mirándole a Nick aquella parte tan musculosa- Deja que toque... -plantó su mano en su trasero- Qué duro...
-Hay algo más duro aún... -rió-
-Mira en mi bolso. Creo recordar que llevo un preservativo.
-¿Llevas ahí? -ella afirmó- ¿Siempre llevas?
-Es bueno llevarlos. Me acabo de acordar.

Estiró el brazo y alcanzó el pequeño bolso blanco.Lo abrió y buscó en un bolsillo.Sacó un pequeño sobrecito.

-Aquí ... -lo abrió y se lo puso- seguramente mañana te arrepientas,pero no me importa porque ahora te lo vas a pasar bien.Te tengo unas ganas enormes...

Separó un poco más sus piernas y se acomodaron como pudieron sobre el incómodo sofá.

-En el suelo se estaría mejor -sugirió Miley- Es más amplio el espacio y ...

Ambos rodaron hacia un lado y se cayeron sobre la alfombra.

-Abre esas piernas cariño ... nunca habrás tenido nada como esto dentro.
-No seas tan creído.Es mediocre.
-¿Has visto muchas?Si dices sí, mi concepto de ti cambiará.
-En las revistas si he visto bastantes...
-Pero en las revistas no se sienten, solo se ven ... y las imaginas.

En un segundo Nick la penetró despacio. Analizó cada gesto de su chica.

-¿Te gusta? -preguntó Nick-
-Es absurda esa pregunta.
-Osea,te encanta...
-Si -susurró jadeante- Pero si lo haces más profundo...quizá me guste más.
-¿Qué quieres que te salga por la boca? Mi super instrumento es ..
-Que bestia Nicholas. No quiero que me salga por la boca..
-Oh ya, quieres que entre...

Miley le dio un pequeño golpe en la frente e hizo como que se había enfadado.

-No te enfades en este momento que necesito de tu colaboración.
-Pues no seas tan guarro.
-¿Tú serías capaz de ... ? Meterla en...
-¡Nick!
-Di.
-No lo sé.
-¿Todo es cuestión de probar verdad? -rió haciéndola sentir mejor que nunca-

Salió de ella y volvió a entrar, ahora por completo. Miley besaba cada pulgada de piel de Nick, él la protegía con sus brazos , haciéndole saber que estaría para ella siempre a partir de ahora. Pero la realidad era otra.Aunque por el momento, se disfrutarían.

-Mmm si ... -dijo ella retorciéndose bajo él- Nunca me lo habían hecho así.
-Siempre hay una primera vez.

Seguía penetrándola y ella seguía perdiendose en Nick. No había nada que no le gustara , incluso su manera de caminar la amaba.

-No cierres los ojos y mírame cariño -ordenó él,tierno

Ella le sonrió y besó su cuello justo antes de sentir cómo un montón de consquillas invadían cu cuerpo entero. Sus piernas temblaron y tuvo que amarrarse con fuerza a los brazos de Nick para calmar esa sensación.

- Ya ... -avisó él con pocas fuerzas- Si... ya.

Se mantuvieron callados e inmóviles durante más de cinco minutos hasta que Nick se levantó cayendo sobre el sillón. Miley fue detrás.

-¿Te ha gustado? -quiso saber él mientras ella se peinaba con los dedos-
-Ha estado bien.
-¿Sólo bien?
-Ha sido ... precioso -besó su espalda- Me gustaría repetirlo otro día.
-Cuando lo necesites.
-¿Te vas a vestir o te vas a quedar enseñandome tu instrumento...?
-Aún no he terminado contigo ...
-¿Ah no?

Negó y la invitó a estirarse.

-Ábrete otra vez cariño.
-Mm Nick no más...
-No te niegues porque sabes que quieres.

Ya sobre su cuerpo, acarició su pecho y lo besó. Jugó con él hasta que bajó a su vientre. Besó con ternura esa zona y tras mirarla travieso, hundió completamente su lengua. Ella lo único que hizo fue agarrar del pelo a Nick y presionar para que no se alejara. Los dos jadeantes y casi extasiados por el placer de aquel momento , no se querían ir ni acabar con aquello.

-A ver si va a venir alguien...-dijo ella perdida-
-No ... -susurró él contra su piel- en este momento me da igual.

Miley movió sus caderas un par de veces y consiguió su propósito. Con Nick acariciando su parte más sensible a él , terminó , por segunda vez llegando a un orgasmo intenso.

-Eres multiorgásmica cariño -dijo sonriente antes de besar su boca- Así es como sabes...

Ella dejó sus manos sobre los anchos hombros de Nick y los acarició. Él respondió con más besos por todo el cuerpo.

-Ahora tengo claro que no quieres al otro. Una mujer no se entrega así a nadie si no significa nada.
-Porque te quiero a ti tonto.Ahora yo también lo tengo claro. Solo a ti.

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ok mini maratón dedicado a mi #JEFA jejje 
saben me siento mal de que de 23 seguidores 4 o 5 comenten 
pero de verdad aprecio sus comentarios me encantarían 6 comentarios por favor  
ok ahora las preguntas 
1.- que fue lo quemas les gusto
2.-quien es mas sexy liam o nick jejeje dany tu sabes lo que opino es hasta graciosa la pregunta
3.- les gusta mi blog o esta pésimo
ok por favor comenten

The touch of your hand says you´ll catch me cap: 14


Nick la miró frunciendo el ceño.

-Estás conmigo,yo pertenezco a esto.Me he criado con esta gente.Nadie te hará nada,me conocen.
-Nicholas ¿Tú te juntas con estos?
-Sí.
-Oh vaya -miró a su alrededor con cara de asco-
-¿No hay problema no? -dijo molesto-
-No Nick,solo me ha sorprendido.
-Esta gente es como mi familia.Deberías pensártelo bien antes de salir conmigo.Si es que algún día decides hacerlo... o te lo estás planteando.

Miley le contestó con silencio.No quiso decir más por si fastidiaba el momento. Se paró frente a una puerta blanca y llamó.

-¿Quién es? -preguntó una voz desde dentro-
-Soy Nick , abre. Vengo con alguien.

Inmediatamente un chico de unos catorce años abrió la puerta.Era alto y delgado,con la misma complexión que Nick.

-Hey Leo, ¿cómo llevas la noche? -le dijo Nick , alborotándole el pelo-
-¡Bien!A tí no te pregunto eh ... ¿Quién eres?
-Soy Miley , encantada -le tendió la mano y el chico la besó-
-Encantado.¿Es tu novia Nick?

Nicholas la miró y sonrió.

-No, es sólo una amiga. Ella ... bueno,ella se casa en menos de dos semanas.
-¡Vaya!¿Y qué hacéis a estas horas solitos ah?
-Vinimos a dar un paseo... -aclaró Miley-
-¿Os dejo? El piano hoy no lo usó nadie, solo yo. Llevo aquí desde las diez de la mañana, mi padre aún no ha dado señales de vida.
-Uy eso está raro eh -dijo Nick preocupado-
-Sí, no me extrañaría nada...

A Miley se le encogió el corazón al oírle decir eso.No por las palabras,sino por lo que se escondía tras ellas.

-Seguro que vuelve pronto -comentó ella tratando de tranquilizarlo-
-Os dejo solos ¿Vale? Que os lo paséis bien.Y Nick,recuerda que se va a casar.No le hagas nada a la señorita que no quiera.

Nick rió avergonzado y despidió con un gesto a Leo.

-Su madre murió hace dos meses ... -dijo Nick a Miley-
-Oh pobre ...
-Murió de cáncer...
-Y su padre, en fin ...
-¿Dónde está su padre?
-A saber, le tira la coca.
-¿Cómo?
-Oh no entendiste -rió- Es drogadicto.
-Pobrecito.
-Y luego te quejas tú de tu familia.No se sabe lo que se tiene hasta que uno ve cosas así.
-No se necesita todo para ser feliz...
-No.Deberías aprender de este chico.Pero dejemos el tema a un lado,ven conmigo.

Se dirigieron hacia un piano blanco que quedaba al lado de una ventana.

-Ven siéntate a mi lado -dijo ella y empezó a tocar algo- No soy muy buena eh.
-No te preocupes,yo aprendí aquí a tocar y puedo enseñarte.
-¿Y tú qué hacías aquí?
-Yo jugaba con el hermano de Leo.
-Me da miedo preguntar dónde está.
-En la cárcel ... por matar a un hombre..
-Oh dios mío.
-Es una larga historia.


Miley sintió un escalofrío por todo su cuerpo.

-¿No serás tú ...?Nick,antes me dijiste que no confiara en ti por si eras n asesino.
-Miley si yo fuera así tú no estarías viva. No pienses eso de mí.
-Ok,ok -dijo poco convencida-
-En serio,confía en mi.Mírame,yo no te haría daño en la vida.Eres como una muñeca para coleccionar , no te tocaría para herirte nunca.
-Está bien .. -le sonrió- te creo.Gracias por la comparación con la muñeca.

Empezaron a tocar y en un momento dado, la mano de Nick y la de Miley chocaron. Ambos iban a por la misma tecla.Sonrieron y pararon.

-¿Qué te ocurre? -preguntó él sonriente-
-Es que ... me encantas -dijo ella en un suspiro-

Nick la tomó por la barbilla y la besó dulcemente.

-Y tú a mi.
-No sé qué voy a hacer.Estoy hecha un lío -le confesó mirando las teclas del piano-
-Pues ... sigue lo que deseas.
-Es que deseo que mamá se sienta bien y yo ... te deseo a tí. Las dos cosas no las puedo tener. He de sacrificar una -empezó a tocar algo-
-¿Has dicho que tu mamá se sienta bien?¿No piensas en ti?
-Yo estoy bien si ella lo está.
-No  Miley, eso es muy egoísta por tu parte. ¡Qué digo!¡No es nada egoísta! Piensa en ti...
-Me lo pones tan difícil.Llevamos un año preparandolo todo.No quiero ser yo,la primera que estuvo ahí ... la que lo eche todo por tierra.
-No sé qué sientes.Nunca he estado en una situación así.Pero tienes veinte años...eres prácticamente una niña.
-No soy una niña.
-He dicho prácticamente. Casi sigues siendo una cría. Debes vivir antes de tomar una decisión como la de casarte.Es una locura.
-¿Tu crees?
-Lo afirmo. Amarrarte con veinte años , con veintitres tendrás cinco hijos y con treinta estarás llena de arrugas.
-No me digas eso...
-Pues es lo que te va a pasar como te cases.Tú veras.
-Pff Nick ... no sé qué hacer.
-Yo te digo que no te cases.

Miley dejó caer su mano sobre la de Nicholas y la acarició durante unos segundos. Él veía como ella lo hacía.

-Me he metido en problemas -dijo Miley-
-Estamos los dos en problemas. Yo me acabo de ... encaprichar con una chica que puede que me deje tirado.

Alzó la mirada y se encontraron.Otra sonrisa más. Y otro beso.Y un punto menos para que el enlace se celebrara.De 100 , ahora mismo había 60 , descendiendo a 50.

-¿Nos podemos ir? -le preguntó Miley de lo más inocente- Empiezo a tener sueño.
-Entonces sí , no quiero que te pongas fea por no dormir.
-¿Vendremos otro día?
-Claro.

Salieron por la puerta y al cerrarla,vse encontraron a Leo durmiendo sobre una manta en el suelo.

-Creo que ... haré algo para que no se quede aquí -dijo Miley, acercándose a él-Leo ... despierta.

Nick estaba sorprendido.

-¿Si?¿Vino ya mi padre? -dijo incorporándose-
-No,vas a venir conmigo a casa.Vas a dormir hoy con la tripa llena.
-Oh no no -miró a Nick-
-Sí, ven conmigo Leo. No pasará nada.Mañana vuelves aquí si quieres.
-No...

Nick , negó con la cabeza.

-Déjale Miley, si no quiere déjale. Leo, nos vamos. Si necesitas algo llámame.
-Si Nick,cuídate.
-Adios Leo -se despidió ella-

Al dejar al chico atrás , Miley se sintió fatal.

-Me da pena.
-Eso es lo último que ellos quieren dar Miley. Su orgullo por encima de todo.
-Me gustaría ayudarle.
-Él no querrá.
-Mmm bueno ... ¿Ya nos vamos a despedir?No me quiero ir.
-¿Quieres quedarte conmigo durante toda la noche?
-Si,pero no puedo.No debería arriesgar tanto.
-Quédate,por favor. Iremos a algún sitio. Por la mañana te llevo a casa.
-¿A dónde iremos a estar horas Nick? Son casi las dos y media.
-Al lado de mi casa hay un taller.Y ... es el único sitio que puede estar libre. El taller es de mi tío Joseph.
-¿No nos dirá nada?
-No.Yo tengo la llave,podemos entrar sin que él lo sepa y antes de que amanezca salir.
-No sé -dudó-
-Quédate.Por favor,solo esta noche conmigo. Ya sabes que estando conmigo nada malo te va a pasar.¿Qué dices?