martes, 12 de junio de 2012

En su Cama Cap: 14


No fue capaz de dormirse. Dio vueltas y vueltas hasta que se levantó a tomarse algo para el dolor de cabeza. Finalmente, debió de quedarse dormida por que se despertó fuera de su cama, entre los brazos de Nick que la llevaba por un pasillo en penumbra.
—¡Suéltame! —su voz era poco más que un siseo mientras luchaba contra él sin éxito.
En unos segundos, estaban en la habitación de él.
Cerró la puerta y la dejó de pie en el suelo. Miley lo miró desafiante.
—Esto es ridículo. Eres imposible —dijo ella con un gruñido de frustración.
—¿Eso es lo mejor que se te ocurre?
Ignoró su comentario y se lanzó a una diatriba en la que recurrió a todos los adjetivos que pudo recordar. Nick la miró, alzó una ceja y dijo tranquilamente:
—¿Has terminado?
—Sí, ¡maldita sea!
—Bien.
La agarró de los hombros, se acercó y le cubrió la boca con la suya. Lo golpeó con los puños hasta que desistió y dejó caer los brazos a los lados del cuerpo.
Nick quería una respuesta espontánea y la buscó deliberadamente, flotando la protesta ahogada en la garganta de ella mientras intentaba no capitular. Pronto, la lengua de ella buscó la suya y se le aceleró la respiración cuando él inclinó la cabeza y profundizó el beso.
Llevó una mano a la nuca mientras con la otra bajaba por la espalda y se colaba debajo de la camiseta holgada para acariciarle las nalgas.
Nick notó como su cuerpo se tensaba y la levantó, le separó los muslos y la colocó de modo que pudiera recibirlo en toda su longitud. Mientras se deslizaba en su cálida suavidad oyó sus gemidos… y entró por completo.
Entonces fue su turno para gemir cuando los músculos de la vagina rodearon su sexo y él empezó a moverse con un ritmo creciente que los llevó hasta el límite desde donde ambos se lanzaron a un clímax sobrecogedor.
En algún momento del proceso, Nick le había quitado la camiseta, aunque ella no era consciente de cuándo, sólo de que estaba desnuda entre sus brazos y que sus labios la estaban torturando, a lo que ella respondió con tal erotismo que pensó que iba a volver a poseerla, pero lo que Nick hizo fue acercarse a la cama y tumbarse de espaldas con ella a horcajadas.
La boca de Miley estaba ligeramente hinchada y la mirada de Nick se oscureció cuando se apartó el pelo de la cara y se lo colocó detrás de las orejas.
Ese movimiento levantó sus pechos. El los recorrió con la yema del dedo demorándose en los pezones… y vio como los ojos de ella se ponían vidriosos.
Estaban ambos a merced del otro, y ella se movió deliberadamente y notó como se incrementaba la oscuridad de la mirada de él, entonces dejó escapar un grito cuando él tiró de ella hacia a abajo y se metió uno de los pezones en la boca.
Una espiral de intenso placer recorrió su cuerpo mientras él chupaba y apretaba el pezón con los dientes llevándola hasta un punto en que placer y dolor se rozaban.
Nick rodó en la cama hasta que ella quedó debajo. Se detuvo a contemplarla un instante, el pelo revuelto, el sensual brillo de su piel y la mágica pasión que compartían.

Miley se humedeció los labios y él se deslizó dentro de ella una y otra vez, incrementando el ritmo hasta que ella se unió a él en un clímax más intenso incluso que el anterior.
Después, la abrazó y le dio un beso en la sien con la pereza propia de después de la pasión.

Miley estaba a punto de dormirse cuando él la puso bocabajo y empezó a darle un masaje en el cuello y en los hombros que después fue llevando hasta los pies. Recorrió con besos las piernas, le mordió suavemente las nalgas y después subió hasta la nuca. Ella se dio la vuelta y lo besó en la base del cuello, murmuró algo incomprensible y después se quedó dormida.


La gala, que se celebraba en uno de los espléndidos teatros de a ciudad, parecía haber sido un completo éxito. Una competición de vestidos de diseño y joyería.
La crime de la crime de la sociedad madrileña, mecenas del arte que pagaban una exorbitante cantidad de dinero por asistir al montaje clásico de esa noche.
En parejas o grupos reducidos cruzaban el amplio vestíbulo. Miley, de pie al lado de Nick, dibujó una sonrisa en sus labios mientras se mezclaban con el resto de los asistentes.

Alto, moreno e impecable con su esmoquin, Nick era el paradigma del varón poderoso y sofisticado. Destacaba de entre el resto. No tanto por sus atractivas facciones o su ropa, sino por el aura que irradiaba debajo del musculoso aspecto… una perturbadora y amenazadora sensualidad que lo prometía todo. Atraía a las mujeres como la miel a las abejas.
Al principio de su matrimonio había abrigado en su corazón la certeza de que él era suyo y que nadie podría amenazar lo que compartían. ¡Qué ingenua había sido!
—Ah, aquí estás.
Miley se dio la vuelta y se encontró con Penélope, que se acercaba a ella para darle los dos besos en el aire obligatorios.
—¿Cómo está Ramón?
—Se apaga. Los médicos esperan que entre en coma en pocos días. Joe y Luisa (jajajajaj me encanta esto) se han quedado con él.
—Lo siento tanto… —la compasión de Miley era sincera.
—El de esta noche puede que sea el último acto público al que asista la familia. Respetaremos el luto acostumbrado.
—Por supuesto.
—Voy a saludar a Pablo y Angélica Santana —anunció Penélope y desapareció entre la multitud.
Las enormes puertas se abrieron y los asistentes fueron entrando lentamente al auditorio para ocupar sus localidades.
La obra clásica era soberbia. Conmovedora, apasionada y con un toque de patetismo. Tras el primer acto hubo un intermedio.
—¿Te traigo algo de beber? —preguntó Nick a Miley en el vestíbulo.
—Algo frío y sin alcohol —respondió ella con una sonrisa mientras él señalaba al camarero.

Fue sólo un minuto después cuando se dio la vuelta y se encontró a Alisson. ¡Qué alegría!
Parecía una perfecta muñeca latina, vestida con un vestido de chiffon de inspiración española, con unos sorprendentes volantes blancos y rojos del mismo tejido que se movían con una exquisita fluidez a cada paso.
Atractiva, reconoció Miley en silencio. Muy atractiva, desde el pelo primorosamente peinado hasta las uñas de los pies pintadas de rojo.
—Miley—el saludo fue amable, breve, después dedicó su completa atención a Nick—. Querido.
—Alisson.
¿Había habido un sutil tono de advertencia en el saludo de Nick?, pensó Miley mientras ofrecía una sonrisa amable que Alisson ignoró por completo.
—Estábamos pensando en ir a una discoteca después, a lo mejor os apetece venir…
—No, gracias —respondió Nick educado a lo que Alisson respondió con un mohín.
—Tu esposa… —dio un énfasis especial a la palabra mientras golpeaba con el dedo la solapa del esmoquin— te acompaña y no eres tan divertido.
—Quizá… —dijo Nick arrastrando las vocales mientras le apartaba el dedo— ella me proporcione toda la diversión que necesito.

—¿Sí? —dijo mirando a Miley con tono burlón.
En algunos momentos, el silencio era de oro, pensó Miley. Ese no era uno de ellos.
—Nick es un profesor soberbio, ¿no te parece?
La mirada de Alisson se dirigió a Nick mientras se pasaba la punta de la lengua por los labios y sonreía.
—El mejor, cariño.
Era todo una actuación, se dijoMiley. Un intento deliberado de socavar su confianza. Cuatro años antes hubiera picado, en ese momento, sencillamente dijo con calma:
—Pero eligió no casarse contigo, ¿por qué sería?
El gesto de incredulidad que apareció en el rostro de Alisson y tardó unos instantes en desaparecer debería haber sido una fuente de satisfacción para Miley, pero su instinto le decía que esperaría su momento para vengarse.
—Puede que yo decidiera que no era el mejor hombre para casarse —esperó unos segundos y luego afinó—. ¿No lo dejaste tú por eso?
—No —dijo Miley tras pensar unos instantes, después olvidó la amabilidad—. Vete a buscar a tu marido, Alisson —la inferencia «deja al mío tranquilo» era evidente.
Con una sonrisa burlona, se dio la vuelta con un movimiento deliberadamente sensual y se mezcló ondulante entre los mecenas.
—Tu apoyo ha sido gratificante —apuntó Miley tranquilamente sin estar segura de si eso le agradaba o no.
—Lo estabas haciendo muy bien tú sola.
—Es una…
—Mujer fatal —cortó Nick— a la que le gusta jugar con la gente vulnerable.
—El término «vulnerable» ya no se me puede aplicar a mí —dijo ella alzando la barbilla y mirándolo a los ojos.

Nick le dedicó una sonrisa mientras le agarraba la mano y le acariciaba con el pulgar la muñeca, donde el pulso desmentía su aire de tranquilidad.
Los años transcurridos le habían dado una madurez y una independencia que él no podía hacer otra cosa que admirar. Cada día que pasaba sus ansias de venganza se reducían y eso le fastidiaba, porque quería hacerle pagar haberle negado la experiencia de su embarazo, del parto, de los primeros meses de su hija.

Había un elevado nivel de rabia bajo esa superficie de control mezclado con una incontenible necesidad física que luchaba por controlar.
Como ella.
Dos fuerzas opuestas atrapadas por sucesos del pasado y luchando por hacer compatible su futuro. Un futuro que él estaba decidido a asegurar.
Miley se sintió aliviada cuando llegó el momento de volver a su asiento. Nick le agarró la mano y se la llevó a los labios, después la dejó en su regazo mientras el corazón de ella galopaba durante lo que le pareció una eternidad.

Su erección bajo la ropa era una poderosa fuerza oculta y le supuso un considerable esfuerzo concentrarse en el escenario hasta el final de la obra.
 no se movía, apenas podía respirar y nunca se había alegrado tanto de que los teatros estuvieran a oscuras. ¿Se daría cuenta la tía? Tenía la sincera esperanza de que no, pero no miró en dirección a Penélope.
Fue un tremendo alivio cuando cayó el telón, se pusieron de pie para aplaudir y se encendieron las luces.

Salir del auditorio fue un proceso lento, ruidoso por la charla del público mezclado con la música de fondo; además estaban las paradas obligatorias en el vestíbulo mientras se dirigían a la entrada principal. Penélope se despidió de ellos cuando su coche llegó a recogerla. Unos minutos más tarde, apareció Carlos con el suyo.

Estaban ya sentados cuando Nick le agarró la mano y enlazó los dedos con los suyos. Miley intentó sin éxito soltarse y lo miró en una pregunta silenciosa. ¿Qué estaba haciendo? No había público, no impresionaban a nadie con su fingida reconciliación.
Cuando llegaron a la mansión, la llevó adentro, después se la echó al hombro y le subió las escaleras.
—¿Qué demonios haces?
—Llevarte a la cama.
—Puedo andar —dijo casi a gritos mientras él se reía.
—Ya lo sé.
—¿Eres consciente de que podría darte una patada donde más duele?
—Ni lo intentes, cariño. Estropearías la diversión y te prometo que no te gustarían mis represalias.
—¿Diversión? ¿Crees que es divertido que te lleven como a un saco de patatas?

Atravesaron el pasillo y llegaron al dormitorio, donde la dejó en el suelo. Sin decir ni una palabra, la abrazó y la besó suavemente al principio, saboreando la textura de sus labios, su boca, después con una intensidad que le llegó hasta el alma.

Estaba perdida, confusa y apenas era consciente de que le estaba desabrochando la cremallera del vestido… hasta que cayó al suelo formando un montón de seda. El sujetador fue lo siguiente, seguido de las bragas de satén. Gimió cuando le agarró un pecho y, agachando la cabeza, le lamió el pezón.
Una mano se deslizó por su vientre abajo y llegó hasta el húmedo calor de la unión de sus muslos. Se quedó sin respiración.
—Desnúdame.
La ayudó con la ropa, los zapatos, mientras ella se quitaba los tacones. Después la levantó en brazos y la llevó a la cama y se tumbó a su lado.

Los labios siguieron el mismo camino que antes habían recorrido sus dedos y la llevó al clímax una y otra vez hasta que gritó pidiendo una liberación que sólo él podía darle. En ese momento acercó a su húmedo calor su erecto pene y la penetró de una sola embestida. Esperó a que ella recuperara el aliento e inició el ritmo que siempre llevaba a los dos a increíbles alturas y lo mantuvo hasta que alcanzaron un espectacular clímax tras el que ambos entraron en caída libre.

En su Cama Cap: 13

Los siguientes días transcurrieron según un esquema similar con visitas matutinas a Ramón seguidas de salidas, acompañadas por Carlos, para el disfrute de Destiny. Pasaron horas y horas en el Parque de Atracciones.

Un momento mágico para una niña, reconocía Miley cuando cada noche Destiny se quedaba dormida antes de que acabara la primera página del cuento.

Y sobre las noches… Intentar dormir en su propia habitación para acabar despertándose en la cama de Nick se convirtió en un ejercicio inútil. Reconoció que no era rival para su insoportablemente fastidioso marido.

Finalmente, accedió a meterse entre las sábanas de la cama de Nick al final de otro agotador día sólo para demostrarse que podía mantenerse acostada a distancia y… al final dormirse.
Sólo esperaba que él sufriera… al menos tanto como ella cuando se acercaba, cuando una mano se apoyaba en uno de sus pechos o en una cadera y se quedaba ahí, quieta.

¿La estaba poniendo a prueba? A lo mejor ella podía hacer lo mismo y ponerlo a prueba. Pero algo así podía ser arriesgado, ¿qué pasaba si él lo interpretaba como una autorización para practicar sexo? Entonces no sólo habría perdido la batalla, habría perdido la guerra.
Y eso no podía suceder.

El fin de semana llegó con la asistencia obligatoria de Nick a una gala en homenaje a los hijos predilectos de la ciudad. Sólo por invitación y de etiqueta. Miley fue informada por Penélope, que había pasado a visitar aDestiny, de que tenía que ponerse algo impresionante.

El mensaje era muy claro y llevó a Miley al límite de sus nervios durante una expedición de compras de tienda en tienda hasta que compraron un vestido de Armani de seda color melocotón. Era extremadamente elegante y Miley tuvo que reconocer lo acertado de la elección de Penélope. Unas sandalias y un bolso a juego se añadieron a la bolsa que Carlos llevó al coche.
Penélope estaba en su elemento haciendo de gran dama con las vendedoras.
—Joyería mínima —dijo la tía de Nick—. El vestido requiere pocas mejoras. Tienes que llevar el pelo recogido. Un maquillaje que realce ojos y boca.
—Estoy de acuerdo.
—Pareces pálida —la miró con ojos penetrantes—. ¿No te deja dormir mi sobrino?
Un «sí» o un «no» serían ambas respuestas pésimas. La tía afiló la mirada.
—¿Estás embarazada?
—No —negó con contundencia.
—Deberías tener otro hijo —dijo Penélope sin tapujos—. Nick necesita un hijo para mantener el apellido Jonas.
—Ya tiene una hija —no pudo evitar decir.
—Un hijo —insistió Penélope— que se llame Ramón en honor a mi padre.
—¿Qué pasaría si estuviera pensando en pedir el divorcio? —decidió no decirle que ya había empezado con los trámites.
—Para un Jonas el divorcio no es una opción, Nick no aceptaría algo así —parecía realmente sorprendida—. No seas tonta. ¿En qué estás pensando? Puede darte todo lo que desees.
«Excepto lo único que quiero: su corazón», pensó. «Le entregué el mío sin condiciones, pero descubrí que él no lo valoraba».
—Creo que ya está —dijo Miley en voz alta y esbozó una sonrisa mientras Carlos añadía otra bolsa a la colección.

Carlos dejó a Penélope en casa de Ramón y después siguió hacia La Moraleja.
Destin
y estaba en la cama y Nick sentado en el borde con un cuento en la mano cuando Miley entró en la habitación. El llevaba unos vaqueros negros y una camisa blanca, y estaba totalmente relajado. Miley tuvo que reprimir la reacción emocional que su visión provocó en su interior.
Las feromonas… era pura atracción, y muy peligrosa. Y deseo, un deseo básico que latía en su cuerpo. Recordó cuando sólo tenían que mirarse para obtener todo lo que necesitaban el uno del otro… Hasta que aparecieron las dudas y todo cambió.
—¡Mamá! —se abrazaron y besaron antes de que Destiny volviera a la cama—. Papá y yo hemos nadado en la piscina y luego yo me he bañado y cenado —abrió mucho los ojos—. Y me he lavado los dientes.
—Muy bien —dijo Miley mirando a ambos de forma valorativa—. Muchas gracias —añadió.
—No hay de qué —notó en ella una sombra de dolor, las señales de una tarde con Penélope—. ¿Una tarde productiva?
—Creo que hemos fundido tu tarjeta de crédito.
—Lo dudo —dijo con una ligera sonrisa.
—Gracias. La ayuda de Penélope ha sido inestimable.
Pero habría sido insoportable, pensó él consciente de la incontinencia verbal de su tía, con opinión sobre cualquier asunto y formas intransigentes.
—¿Puedo ver lo que has comprado?
—Por la mañana, pequeña —dijo Nick besando la frente de la niña—. Ahora vamos a ver lo que pasa con Cenicienta.
—Va al baile y vuelve a casa en una calabaza —dijo Destiny con solemnidad y Nick sonrió.
—Creo que ya has oído este cuento antes.
—Es mi preferido.
Miley se sentó del otro lado de la cama mientras Nick terminaba de leer. La niña se quedó dormida y su madre apagó la luz y salió de la habitación antes que Nick.
—Voy a cambiarme y me reuniré abajo contigo.
No le apetecía mucho cenar, si hubiera podido elegir habría preferido merendar tarde conDestiny.
Se dio una ducha rápida y se puso unos vaqueros y una camiseta de punto, se recogió el pelo y se puso un poco de brillo de labios.
La cena consistió en una tortilla con ensalada seguida de fruta. Durante la cena hablaron de sus actividades vespertinas.
—¿Penélope ha estado comedida?
—¿Quieres que te diga la verdad?
—Ya conozco la inclinación de mi tía a hablar claro.
—Resumiendo: estoy paliducha… y la causa es o que me mantienes despierta por las noches o que estoy embarazada. Mejor lo segundo ya que es mi obligación darte otro hijo, un varón.
—Me muero de ganas de escuchar tu respuesta —se apoyó en el respaldo de la silla.
—Digamos que ella me recordó que un Jonas jamás contempla la posibilidad del divorcio.
—Puedes tener todo lo que quieras, Miley—la miró a los ojos—, menos el divorcio.
—No quiero regalos, alta costura ni vida social. Todo eso no significa nada para mí. Nunca lo ha significado.
—Pero compartimos el regalo de una hija.
—Lo único que no dejaré que me quites —le recordó Miley y algo pasó por el fondo de los ojos de Nick antes de que rápidamente lo ocultara.
—Nunca ha sido mi intención hacer algo así.
—Pero nos haces a los dos fingir un matrimonio de conveniencia sólo por la imagen pública —su mirada se oscureció—. ¿Con qué propósito, Nick? —su respiración se aceleró—. ¿La venganza… porque no te informé de la existencia deDestiny?
—¿Es eso lo que crees?
—Creo que estás jugando a algo —dijo mientras se ponía de pie.
Orgullo y dignidad. Ella tenía las dos cosas y se marchó sin importarle si él la seguía o no.


lunes, 11 de junio de 2012

Holaaaaa

Hola como están... solo paso para informarles que mañana subo maratón pero o se de cual : / diga de cual quieren y subo cap y mm también que estado leyendo una saga de libros se llama Casta creo y pensaba en subirla pero son como 6 libro y en cada libro cambien los personajes y no se de que parejas hacer la sagas estaba pensando Nick y Miley, Demi y Niall, Justin y Selena ( y no daniela no me mates ) y repetiría a miley pero con liam y podría volver a hacerla nick y miley no se en fin díganme si le gustaría que la subiera y asi también quería pedirle una disculpa a Yaz por que ayer estaba en twitter y creo que ella tambien cual pues mm nos comenzamos a pelear entre niley y miam y DE VERDAD PERDÓN SI TE OFENDÍ O TE MOLESTASTE CONMIGO es que yo me enoje por que había unas personas que ellas mismas han dicho que no son Smilers solo les gustan lo jonas (respeto que les gusten ellos) y que estaban insultando y todo eso por eso me enoje y comencé a publicar twitts y todo eso ya saben espero no te molestes yo se que tu eres una verdadera Smiler y que amas a Miley a mi lo que me molesta es que alguien que no sabe nada de miley ni de su vida se metan en asuntos de Smilers también me jode que la insulten por su compromiso y algunas jonaticas lo an echo (y no digo que todas algunas son muy agradables y respetuosas )  y lo dice la que solo metida en twitter se la pasa ok ya comenten (se nota mi bipolaridad ? si eso creo) LOL

que linda mi niña hermosa 



PD: les gusta el diseño del blog? lo estoy arreglando aun 


sábado, 2 de junio de 2012

Secretos Cap: 18


Una gota fría cayo en mi mejilla y rápido deduje que la lluvia se avecinaba

-*******…-maldije entre dientes

-              que sucede?- me pregunto Nick algo preocupado
-              por que siempre tiene que llover en un funeral! Es un requisito o que?- dije casi enojada
-              estas bien…digo hace un segundo estabas normal y ahora te quejas de la lluvia?-frunció el seño
-              pfff es que ya han pasado como 5 minutos y no traen a mi padre Nick…no se como reaccione al verlo ahí…-me lo imagine y tan solo esa imagen hizo que una lagrima cayera por mi rostro

Nick rodeo mi cuello con sumo cuidado y me apego un poco a su cuerpo.

-sabes que estoy con tigo…-susurro a mi oído

Tomo de mi barbilla y lentamente acerco mi rostro hasta el de el para darme un dulce beso en los labios

-te adoro Nick nunca me dejes- sonreí torpemente y entrelace nuestras manos

-              jamás pulguita…jamás- beso mi frente

Nunca me imagine que podría tener alguien como Nick a mi lado…incluso pensé que iba a morir sola junto con 50 gatos pero, para mi sorpresa el amor de mi vida llego a mi a mis cortos 15 años…si lose, se que soy joven y apenas estoy experimentando en esto del amor pero…esto que siento por nick es muy fuerte y no creo que sea solo un simple noviazgo adolescente

Estaba tan distraída con Nick que no me di cuenta en el momento en que el enorme carro fúnebre se aparco a un lado de la ceremonia

Apreté la mano de Nick tan fuerte que creo que le cuse una fractura, contuve el aliento y trague saliva tan solo esperaba a que sacaran a mi padre de ahí y terminar con eso de una vez por todas

Sentí como mi corazón se detuvo al ver como el brillante cajón de madera era sacado de la cajuela del auto…mi mente dio un repaso de todas las cosas que había pasado junto a mi padre.

Por que será que la gente tiene que morir? Habrá algún hechizo para la vida eterna? Pues no lose , pero lo único que era cierto era que la única persona que creía en mi estaba muerta ante mis ojos

Mi madre comenzó a llorar y se aferro al pecho del tío Jef…quien la acuno en sus brazos y la consoló, seguí con mi vista la urna no quería perderla de vista mi cuerpo se estremeció y sentí que el piso también lo hacia al momento en que colocaron la urna en su sitio

Una ráfaga de viento frió hizo que las flores y todo lo que sea liviano se esparcieran por todas partes, pero yo no le di importancia y apenas lo sentí mi vista solo veía aquel cajón de madera.

La ráfaga era la misma que había sentido unas horas antes en la clínica, cuando fui por Nick junto con mi madre.

Era el…era mi padre, quería comunicarse con migo , solté a Nick y camine muy despacio hasta donde se encontraba los restos de mi padre y como si estuviera actuado para una escena de una película la lluvia hizo su aparición, todos abrieron sus enormes paraguas para evitar mojarse, sentía como mi padre me llamaba hasta casi podía sentir su voz

Me arrodille al lado de la urna y pase mi mano por toda la madera mojada y en ese momento explote en llantos abrase la caja con todas mis fuerzas apoyando mi cabeza sobre ella y comencé a llorar , no me importo mojarme, tampoco llenarme de charco pues sentía que me habían arrancado un pedazo de mi vida.

-pfff deja la actuación freaky! – escuche decir la estupida voz de una de mis primas, con cara de asesina me gire a verla

Tenia una sonrisa en su rostro…juro por dios que me provoco tomarla del cabello y pegarle la cabeza contra una lapida hasta que muriera desangrada

-maldita seas Jade!- me levante del suelo y la mire desafiante- estoy harta de ti y de todos ustedes – señale a todos – lo único que les importa es el maldito dinero!!! Todos son una farsa y ni siquiera se que hacen en esta *******!!- por fin toda la rabia que me había contenido hacia ellos la había descargado

- por eso siempre te sacamos de la familia! Nunca fuiste digna de ser una de nosotros- la madre Jade quiso insultarme pero no lo consiguió .

-y gracias adiós que lo hacen!!! Prefiero picarme los ojos con una aguja antes de sentirme parte de ustedes, unas malditas casa fortunas que solo buscan maridos ricos para luego asesinarlos – mi respiración se acelero y la a desgraciada casi le da un infarto al descubrir ante todos su horrible secreto- todos aquí son una farsa!! Una mentira!!! Malditos – tome las flores que se encontraban alrededor de mi padre y las arroje contra la multitud- váyanse!!!! Lo ultimo que quisiera mi padre es que su funeral sea encabezado por gente como ustedes

-Miley!! Cálmate!- mi madre intento sujetarme pero la empuje –déjame!!!!! Mama tu mejor que nadie sabe todo lo que acabo de decir…

Mire hacia donde estaban todos y parte de ellos se habían retirado, después de mi ataque de histeria era lo mínimo que podían hacer

Mire el ataúd de mi padre y volví a tirarme a su lado.

-listo papa ya hice lo que querías…- susurre, aquello no había sido un ataque de locura…mi padre me lo acababa de pedir, podía verlo estaba parado aun lado de la ataúd, también podía escucharlo…

Acerco Su mano hasta mi para que yo la tomara y sin miedo la tome…mi cuerpo cayo en un profundo sueño pero mi mente viajaba junto con mi padre…


Mis 5 sentidos ya estaban devuelta pero no quería abrir mis ojos primero quería asimilar todo lo que acababa de ver…todo era tan irreal, mi padre me había llevado a un sitio que jamás pensé que estaría

-              con cuidado chicos…- escuche decir a mi madre y al instante sentí como mi cuerpo se suspendía en el aire, sentí que me cargaban
-              en donde la ponemos tia?- sin duda alguna ese era mi primo
-              déjenla en el auto…solo hasta que termine la ceremonia- continuo mi madre con un dejo de tristeza en sus palabras

Esperen…ósea que todavía estábamos en el cementerio? Pero como era posible si estaba segura de que había pasado casi dos horas con mi padre.

-yo me quiero quedar aquí con ella…si no les molesta – podía reconocer la voz de Nick a miles de Kilometros

-si esta bien asi no esta sola cuando despierte…- mi madre termino de decir esto y sentí como dejaban que ni cuerpo reposara en la parte trasera del auto- esta muy alterada por todo esto…pobrecita mi niña

Espere unos minutos y solo escuche silencio, quise esperar mas…no querría que mi madre me viera y además quería contarle todo a Nick sin interrupciones.

Abrí mis ojos lentamente y observe a Nick en el puesto del copiloto viendo como las gotas de lluvia resbalaban por el vidrio

-nick…- susurre para llamar su atención, el giro a verme rápidamente

-Miley!...estas bien? Como te sientes?- pregunto algo desesperado

-no Nick…no estoy bien- lo mire a los ojos casi llorando. Me incline hacia delante y me levante, de inmediato sentí mi ropa empapada- que sucedió?

-pues te desmayaste y Joe y yo te trajimos hasta aquí

-hace cuanto fue eso?

-hace como 5 minutos… por que?-pregunto algo confundido

-es imposible!- negué con la cabeza

-por que Miley que sucede?

-no creerás lo que me paso…

El me miro a los ojos esperando mi anécdota


-Nick vi a mi padre…el me pidió que espantara a toda esa gente y..-hice una pausa- me llevo hasta donde lo tienen…-me estremecí al recordar ese sitio

-explícate…

-fui al infierno Nick…mi padre esta en el infierno, el y los otros…nuestra versión si era correcta-comencé a llorar- esta recolectando almas…y mi padre es una de ellas, Lili también y hasta las chicas que tu hermano acecino – al decir esto ultimo Nick bajo la mirada- pero te juro que ahí pase un montón de rato Nick

-un un segundo para la tierra son 10 años en el infierno…-susurro

-es horrible Nick! Horrible y todos están ahí por mi culpa- enterré mi rostro entre mis manos y comencé a llorar-tengo que ayudarlos!- dije de repente

Sera posible volver de la muerte? Pues cuando visitas el infierno y estas ahí por horas ya nada te parecerá imposible e incluso comenzaras a pensar que habrá una cura para el sida…

-              de que hablas Miley! Estas loca podrías morir…
-              no le temo a la muerte Nicholas…-dije mirando un punto fijo del auto – mi padre menciono algo que tenia mama escondido…me dijo que si sabia como utilizarlo podía ser la salvación para todos
-              que será? El santo grial?- intento burlarse pero ami no me dio gracia
-              personas cercanas a mi están muriendo Nick…y todas tienen algo en común, yo…- mire por la ventana hacia donde estaban todos, mire a todos y cada uno de ellos esperando a ver cual seria el próximo – Joe…-susurre y sentí que mi ritmo cardiaco desapareció a una velocidad de vértigo

Analice por un segundo todo aquello, y concordaba pues…ya que sabia como traspasar al otro mundo iría por el…y justo en ese momento me atrapaban

-si son personas que tienen que ver con tigo…que tiene que ver las chicas que acecino mi hermano?- interrumpió mis pensamientos

-no lose… a lo mejor, son señuelos

-no lose Miley todo esto es muy loco yo…- interrumpió sus palabras

-Nick no podemos permitir que se salgan con la suya!! – me a cerque hasta donde estaba el – Nick tienes que ayudarme yo no conozco a otra persona que pueda hacerlo

-no puedo hacerlo Ronny…-dijo sin mirarme a la cara, que rayos le sucedía estaba actuando muy extraño

-claro que puedes!!!! Nick vamos!

-NO QUIERO QUE TE PASE NADA MALO MILEY!!!! – exploto en gritos, eso causo que apareciera mi mayor cara de sorpresa Jamás lo había visto así
-al diablo con migoooo!!!- Le grite igual -tu no sabes nada!!! Nick lo que yo veo es para que una persona enloquezca por completo y se suicide…nose cuando una persona es real o esta muerta! No puedo diferenciar del bien o del mal y si escucho lo que ellos me dicen puede que todo sea mentira…. Vamos! Ya todos sabían mi final todo estaba escrito Nick nada en este mundo es coincidencia todo esta planeado para que pase

-Me estas diciendo que de todos modos tu vida no vale por que igual vas a morir? Es eso lo que querías decirme con tu discurso de justiciera del bien?

-aggg!!!- me enoje – sabes que si no quieres ayudarme no importa…de todos modos no te necesito

-entiende que solo quiero que no te pase nada malo! Como te hago entender que te amo…

-Nick personas inocentes mueren sin razón alguna…tenemos que hacer algo

-solo prométeme que saldrás viva de todo esto- tomo mis manos y me miro a los ojos

-no puedo prometer lo que no se Nick

-solo dilo!!

Negué con la cabeza, no quería prometer algo que no era seguro – no lose Nick no lo se…


Me tiro para atrás y rápido se paso hasta donde yo me encontraba, me tomo por el rostro comenzó a besarme sin pudor alguno, devoraba mis labios como si jamás lo volvería a hacer

-te amo Ronny por favor solo dime que si estarás bien solo dilo aunque sea mentira- su mirada melancólica me lo decía todo tenia miedo de perderme

-estaré bien amor mío- y le sonreí torpemente

El me abrazo con todas sus fuerzas y deposito un beso en mi cabello


Mama nos sorprendió besándonos en el auto, y luego de eso nos dio un sermón sobre el sexo ¬¬, quería que en ese momento viniera de nuevo mi padre y me llevara odiaba cuando mi madre hacia eso.

Luego de eso mama permitió que Nick se quedara en nuestra casa y mañana temprano llevara a ambos a la clínica…así que nos fuimos todo el camino tomados de la mano.

-que tienes?- me pregunto al ver que estaba distraída

-nada solo…pienso – le sonreí

- y en que piensas?- dijo juguetón

-en tantas cosas…- suspire- Nick…será posible volver de la muerte? – lo mire a los ojos

-quien sabe…a lo mejor si…

-si yo muero tu encontrarías una forma de regresarme?

Se quedo callado y solo me miraba fijo

-pues…si hubiera una forma de hacerlo lo haría…

-Gracias era todo lo que quería escuchar – subí un poco mi cabeza y bese sus labios- yo también iría al infierno por ti

Le iba a dar otro beso pero mi madre carraspeo interrumpiendo y entendí su punto ¬¬.

-listo chicos…llegamos- dijo mi madre aparcando el auto

Salí de el y de una mano traje a Nick con migo, caminamos hasta la puerta, pero mi paso se freno y lentamente subí mi cabeza hasta que mi mirada se fijo en una de las ventanas de la casa…podría jurar que había visto a la niña que se paseaba por el hospital

-que pasa?- pregunto preocupado al notar mi expresión

-nada nada- negué y seguí caminando

Entramos a la casa, y por primera vez la sentí pesada y fría…de inmediato mire a Nick y el hizo lo mismo

-sientes eso?- pregunte

-si…-dijo mirando a todas partes

-Chicos le preparare la cena – dijo mama entrando e interrumpiendo todo – los llamare cuando este lista

-si mama esta bien…

-gracias señora…- respondió Nick, ambos simulamos una sonrisa y mama desapareció por la puerta de la cocina

-buscare arriba..tu solo quédate aquí y cuida a mama- subí el primer escalón de la escalera pero el me detuvo

-espera!- me tomo por el brazo – grita si algo te pasa


Asentí y subí corriendo las escaleras. Al llegar arriba el ambiente se tenso mas y los latidos de mi corazón empezaron a acelerarse, todas las ventanas del pasillo estaban abiertas y las hermosas cortinas lilas flotaban en el aire por el frío viento que pasaba a través de ellas, mire por la ventana y me di cuenta que estaba oscureciendo así que apresure mi paso sin duda había algo muy maligno en esta casa podía sentirlo.

Revise en silencio cada una de las habitaciones, primero la mía pues es la que estaba de primera, entre con cuidado y mire todo su alrededor…me gire rápido al ver como una niñita paso corriendo enfrente de mi puerta, Salí rápido a perseguirla pero solo vi cuando entro hasta la ultima habitación…la de mis padres

-que pretendes hacer…-dije mientras entraba al cuarto – como rayos llegaste aquí?- le seguía hablando a la nada- lo que sea que quieras es mejor que te vayas…

La puerta del closet se abrió fuertemente y empezaron a volar miles de papeles como si alguien los arrojara en el aire

Pero quien los arrojaba no era la niña era…

-Ashley? – era la amiga de Nick, la que lo cuidaba siempre

Ella se giro a verme en su cara se notaba su preocupación

-_Miley…ella esta aquí- dijo desesperada

-quien?-fruncí el seño

-Stella…yo eh luchado todo lo que puedo para que no te hagan daño, ellos no quieren que veas esto…- tenia en sus manos un papel

-asi que se llama Stella?...que es eso?- le pregunte por el papel

-esto será tu poder si sabes utilizarlo Miley…espero que si sepas- dejo aquel extraño papel en mis manos y desapareció

Que demonios era eso? Por que todos me decían lo mismo “si sabes utilizarlo” , por que tenia que saber utilizarlo acaso era una escopeta o algo asi…


Secretos Cap:17


-Miley…te le escapaste a tu primo? – dijo con el teléfono en la oreja

Puse los ojos en blanco y hable – pfff el me dejo sola en Taco Bell por irse con una chica!- me defendí

-dice que la abandonaste…- le dijo por teléfono a Joe – que no lo hizo…que el solo te quito la mirada por un minuto

-ja! Si claro –le quite el teléfono a mi mama para hablarle yo – siempre dices que no lo volverás hacer y lo haces Joe…además ahorita no estoy para pelear con tigo

-Miley casi me da un infarto al buscarte y no encontrarte osea deje a Andrea solo por buscarte a ti!!

-oh que sacrificio…-dije sarcástica- Joseph no quiero verte ni escucharte hasta el lunes…- le pase el teléfono a mi mama y subí las escaleras hasta mi habitación .

Estaba justo como la había dejado la ultima vez que entre

-hasta la ultima mota de polvo…-sonreí

Fui hasta una gaveta y busque entre todas las cosas mi celular

-diosss cuanto te extraño!!- adoraba mi Blackberry pero en la clínica no lo podía tener pues ellos se centraban en alejar la tecnología de nosotros y disfrutar del campo

-OMP! Por fin tengo la tecnología en mis manos…-primero lo primero , solo tenia horas sin verlo y ya lo necesitaba – buenas noches por favor con Nick Miller…claro espero – me senté en la cama a esperar que me lo pasaran

-diga…- escuchar su voz hizo que por un segundo se me olvidara todo

-Nicho!- dije animada – amor como estas…?

-Ronny…hahaha que ah pasado con tigo

-pues solo Salí de ahí por unas horas y ya los problemas son muchísimos

-que te paso pulguita?

-pues primero una tía loca, segundo casi mato a Joe y su mama, tercero Joe me deja sola por irse con una chica y cuarto…mi padre murió

-wow…si solo han pasado como 5 horas!- dijo sorprendido- perdón por lo de tu papa pulguita

-si…y cuando pensaba que las cosas no podían empeorar…lo único que me mantiene bien eres tu nicho

-te extraño…solo han pasado horas

-mañana es el entierro…crees que te dejen venir?

-no lose…déjame preguntar , vuelve a llamar dentro de 30 minutos si?
-okis amor te amo…- le colgué

Sabia que el único que podía consolarme en ese momento era el…me quede acostada en la cama viendo el techo, recordando todos los momentos vividos con mi padre

Calcule mas o menos el tiempo y volví a llamar a la clínica

-me dijeron que si…ah y que su mas sentido pésame

-ok mañana le diré a mama que pase por ti te amo –

Colgamos , no se que tenia Nick que aunque estuviera pasando por el peor momento de mi vida me hacia sentir mas viva que nunca…no podia vivir sin el

Me encontraba parada frente al espejo de mi habitación, examinaba cada rincón de mi traje negro, era un vestido un poco mas arriba de las rodillas, se sostenía por dos tirantes del mismo color y en la cintura una cinta gris que terminaba en un moño en la espalda y hacia constaste con todo, unas medias pantys negras y obvio mis converse que no podían faltar en ningún atuendo

-Ronny estas lista para ir a buscara a tu amiguito?- pregunto mi mama asomando su cabeza por la puerta

-amm si mami lista- tome el abrigo gris que estaba en la cama y Salí junto con mi madre de la casa para ir por Nick

Tan solo el camino a ese manicomio daba pánico, y si lo acompañas de una mañana muy lluviosa te daba el resultado perfecto a un hospital del terror

Mama aparco el auto y bajamos de el juntas. Estábamos subiendo las enormes escaleras de concretó cuando una ráfaga de aire hizo que nuestros cabellos volaran

-ufff dios que frío hace aquí!- dijo mi madre quejándose

Pero esa ráfaga de aire no era normal, me di la vuelta para ver que pasaba y nada solo vi árboles agitándose con el poderoso viento congelador

-Hola Miley!.... Señora Machine- nos saludo Kate siempre amable- esperen por aquí chicas ya les busco a Nicholas – se levanto de su puesto – cuanto lo siento por lo del señor Steven…-hizo una mueca de tristeza y salio en busca de Nick

-wow cuantos años tiene esa niña?- pregunto mi madre sorprendida al ver lo joven que se veía Kate

-no lose…pregúntale a Joe el si se la sabe- carcajee y luego recordé la apuesta que habíamos hecho días anteriores- oh! Pero si el sarnoso me debe algo…

-ya Miley…te eh dicho que le faltes el respeto así a tu primo! El es mayor que tu- se enojo

-en edad, pero mentalmente pfff!...yo soy añossss luz de el ¬¬ - me cruce de brazos- además no entiendo por que siempre regañas cuando lo trato mal o algo yo…-me interrumpió

-  Miley  se acabo el tema!- odiaba cuando hacia eso!! Aggg me hervía la sangre pero obvio no podía decirle nada por que me iba peor

-Ronny!- Nick me llamo animado se acerco hasta mi , y me cargo en el aire para luego besarme, yo me abrace de su cuello y le seguí su beso- lo siento tanto por lo de tu papa…- me dijo luego de separarnos, pero una carraspeada interrumpió aquel hermoso momento

-ammm mucho gusto señora Nicholas Miller…-le ofreció la mano a mi mama, ella se nos quedo viendo por unos segundos y luego acepto la mano de Nick con una sonrisa

-un placer Nicholas , Tish Cyrus…-dijo amable- Ronny por que no me dijiste que era tu noviecito…-dijo entre risas

-ay! Ya mama ¬¬ - tome de la mano a Nick- vamos Nick

Nick me acompaño hasta el auto con una enorme sonrisa en su rostro

-estas hermosa – me susurro al oído y yo le respondí con una sonrisa

Mama encendió el auto y arrancamos rumbo al funeral.

Nick tomo mi mano y la entrelazo con la de el y así fuimos casi todo el camino. Estaba nerviosa pues la familia entera estaría ahí… no soportaría ver la cara de rechazo de mis familiares hacia mi una vez mas, se avergonzaban de mi y me odiaban tanto que apenas me veían…pero ya no sufriría mas por su rechazo pues ahora había otro elemento en mi vida y estaba feliz por ello

-estas helada mi amor que te pasa?- pregunto Nick preocupado

Suspire y le respondí – nadie de la familia me quiere Nick…todos creen que soy una fenomenal y eso…siempre me pone mal

-no tienes que preocuparte por eso…sabes que yo siempre estaré con tigo de ahora en adelante – me sonrío, yo levante mis rostro hasta su mejilla y le di un besito

-gracias mi Nicho…-rodeo mi cuerpo con su brazo y yo rodee su cintura con los míos

Y Así nos fuimos todo el camino hasta el cementerio, no queríamos soltarnos para nada

-listo chicos ya llegamos!-dijo mama estacionando el auto, bajamos de el agarrados de mano.

De inmediato todos los presentes nos voltearon a ver, pero se fijaron mas en Nick y en mi , yo sonreí triunfante al ver como mis primas odiosas se retorcían de la envidia la ver a mi hermoso “novio”

-estoy bien?…- le pregunte a Nick por mi aspecto el sonrío y aparto un riso de mi rostro

-estas hermosa…- me miro – y yo

Con mi dedo índice quite una mota de polvo que había en su chaqueta y acomode un poco su corbata – estas mega sexy!- me reí
Caminamos hasta los puesto y Joe nos hizo señas de que nos sentáramos junto a el…

Un cementerio…el lugar mas poblado si eras una psíquica como yo, a cualquier lado que miraras ahí había uno de ellos, quien dicia que el cementerio era de paz y tranquilidad…no era un psíquico como yo

Todavía no habían traído a mi padre, eso me puso mas ansiosa pues en todo este tiempo estaba en piloto automático aun no asimilaba aquella muerte y no sabia como iba a reaccionar

-Ronny lo siento por dejarte ayer sola – dijo Joe mientras me abrazaba- y te juro que no sabia lo de tu padre hasta que tu mama me dijo ayer

-ya Joe…sabes que no me puedo enojar con tigo por mucho tiempo…- le sonreí y el hizo lo mismo

-que onda Nick…- lo saludo a el también- wow veo que lo de ustedes si va enserio…

-hola Joe…pues si ya ves , nos casaremos en primavera!- dijo con una amplia sonrisa

Joe y yo lo volteamos a ver con la misma mirada de impresión

-hahahahaha…es broma! – carcajeo

-dios mio me asuste- respondió Joe

-ja! Te podrás imaginar yo-dije también riendo

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Bien hace mucho que no subía de esta novela espero les guste las quiero chicas gracias por sus comentarios y bienvenidas a mis nuevas y hermosas lectoras :D 

lunes, 28 de mayo de 2012

En su Cama Cap: 12


Miley se despertó por el sonido sordo de la ducha, registró la enorme cama, las sábanas revueltas… cerró los ojos y la memoria la obsequió con una vívida imagen de lo que había ocurrido y con quién. Por si quedaba alguna duda, su cuerpo mostraba numerosas señales para despejarlas. La menor de ellas era la necesidad de ducharse y de volver a su habitación a vestirse.
Destiny.
Buscó el reloj y después respiró aliviada. Eran las seis. Destiny raramente se despertaba antes de las siete.
La ducha se cerró y ella se apresuró a salir de la cama. ¿Dónde estaba la camiseta? Miró el suelo, pero nada. ¿La habría recogido Nick?
Horror, no habría sido María… Era demasiado temprano, así que descartó la posibilidad. ¿Entonces dónde demonios estaba? Tenía que cubrirse con algo, así que se acercó al armario de Nick y tomó la primera camisa que tocaron sus dedos, metió un brazo en cada manga y después volvió a la habitación al mismo tiempo que Nick salía del cuarto de baño con una toalla en las caderas.

Ya no tenía ninguna oportunidad de escapar sin que la viera. Una sonrisa se dibujó en los labios de él al ver cómo lo miraba.
—Buenos días —dijo con voz íntima mientras se acercaba a ella y la besaba sin que pudiera hacer nada por evitarlo.
Sus ojos se abrieron por la compleja mezcla de emociones que la asaltaba. En ese momento, separó sus labios de los de ella un instante.
—Nick…

Interrumpió su frase volviendo a besarla y sintió más que oyó la protesta de ella. Miley cerró los ojos para volver a abrirlos de repente un instante después cuando una de sus manos cubrió un pecho y le acarició suavemente el pezón antes de deslizarse por el abdomen hasta los suaves rizos de la unión de sus piernas. Su caricia era increíblemente suave, deslizó los dedos hasta encontrar su sensible capullo y absorbió su aliento mientras la iba llevando por la espiral del clímax, después la sostuvo entre sus brazos hasta que los últimos espasmos cesaron.
Por un momento, el pasado no existió mientras la besaba en los ojos antes de soltarla.
—Te veo muy a la moda —recorrió el borde abierto de la camisa con un dedo—, aunque te prefiero sin nada.
Ella se cerró la camisa en un ataque de pudor y se apartó de él. Nick esperó hasta que alcanzó la puerta, después advirtió con tranquilidad:
—De ahora en adelante dormirás conmigo.

Ella no respondió, no fue capaz de encontrar las palabras adecuadas, así que abrió la puerta y salió de la habitación.
Fue un alivio descubrir que Destiny aún dormía. Se duchó deprisa, después se puso una falda tipo cíngara de tonos marrones y una blusa muy a la moda, se secó el pelo, se recogió el pelo de modo informal, se puso brillo en los labios y oyó que su hija se despertaba.
Desayunaron en el porche cerrado y Miley se esforzó por concentrarse en la animada conversación de Destiny con Nick al enterarse la niña de que después de ver a Ramón irían al Aquopolis.

Si miraba a Nick, sus ojos la traicionarían al recordad el erótico sabor de su boca, cómo sus manos habían recorrido su cuerpo y le habían regalado un placer indescriptible.
Aquello no debería haber sucedido. No podía permitir que él supiera que estaba intoxicada por el deseo de unirse a él una y otra vez en un clímax primitivo e hipnótico.
Su cuerpo le recordaba dónde había estado él y dónde volvería a estar. A menos que ella se negara, pero negarse supondría negarse a sí misma.
—Mamá, no me estás escuchando.
Miley fingió una sonrisa y siguió evitando la mirada de Nick mientras ponía toda su atención en la niña.
Sabía lo que él vería, y no quería que le leyera la mente, porque él siempre se las arreglaba para saber lo que estaba pensando por mucho que ella intentara ocultarlo.
—¿Tenemos que preparar la bolsa de baño para ir al Aquopolis? —se arriesgó a adivinar y oyó la risita de él por el suspiro de Destiny.
—Papá dice que mañana podemos comer en otro parque. Mañana no, pasado.
—Eso es estupendo, cariño —vio el cuenco vacío de cereales—. ¿Qué quieres que te ponga en la tostada?

La vuelta a la normalidad podía engañar a la niña, pero no al hombre que tenía sentado frente a ella. Fue un alivio cuando terminó el desayuno.
Ramón parecía haber empeorado un poco, su aspecto de fragilidad había aumentado, aunque su sonrisa seguía siendo cálida y en sus ojos se apreciaba la felicidad de ver a Destiny. La vista fue breve por prescripción médica. Cada día se cansaba más.
El Aquopolis resultó ser maravilloso. Había muchas atracciones que tuvieron entretenida a Destiny varias horas.

Volvieron a casa y, tras un baño y una cena rápida, la niña se quedó dormida en cuanto tocó la almohada con la cabeza. Miley se retiró a su habitación a ducharse y cambiarse para la cena… y descubrió que sus cosas ya no estaban allí. ¿Nick? ¿O María cumpliendo sus instrucciones?
Daba lo mismo… aquello no iba a permitirlo. Una trasgresión de una noche era más que suficiente. No iba a repetirse.

Con eso en mente cruzó el pasillo hasta la habitación de él y entró sin molestarse en llamar. Sonaba la ducha. Cruzó en silencio la habitación y entró en el armario, sacó su ropa y la echó encima de la cama, después reunió sus objetos de aseo personal, se los llevó a su habitación y volvió a buscar lo que quedaba.
Estaba recogiéndolo todo cuando una voz profunda hizo que parara.
—¿Buscando algo?
Se tomó un segundo para respirar hondo y después se dio la vuelta. Sintió un súbito estremecimiento en su interior al ver su cuerpo casi desnudo.
—No me voy a venir a tu habitación.
—¿Prefieres que me cambie yo a la tuya?
—Entonces tenemos un problema.
—No, no lo tenemos.
—¿Pretendes escabullirte hasta aquí todas las noches y después volver a tu cuarto al amanecer?
—Lo de anoche fue… —lo miró fijamente.
—¿Un error? —su tono estaba llevando los nervios de Miley al límite—. ¿Nos dejamos arrastrar por el deseo?
—Sí —dijo a pesar del nudo que tenía en la garganta.
—Justifica lo de anoche como quieras, eso no cambiará dónde vas a dormir —vio cómo se quedaba pálida, pero se mostró inflexible—. La cama es grande y el sexo —enfatizó ligeramente la palabra— no estará en el menú a menos que tú decidas que esté.
—¡Tienes que estar de broma!
—No —se dio la vuelta y se dirigió a su armario—. Voy a vestirme para cenar —hizo una pausa—. Lleva las cosas a tu habitación si es lo que quieres, pero si te acuestas allí, te despertarás en la mía.
Miley se limitó a mirarlo y se metió en el cuarto de baño donde se desnudó y se dio una larga ducha caliente con la esperanza de que eso aplacara su rabia.
Muy bien, así que era la guerra, pensó mientras se secaba y después envolvía con una toalla sujeta encima de los pechos antes de volver a entrar en la habitación.
Nick la miró con gesto humorístico mientras se remangaba la camisa y se ponía unos cómodos mocasines de cuero.
—¿Te ha dicho alguien que eres imposible?
Touché… —tuvo la satisfacción de reconocer él.
Ella parecía mucho más joven con el pelo revuelto y sin maquillaje. Tuvo que reprimir el deseo de quitarle la toalla y besarla.
—María espera con la cena.
Miley estuvo a punto de decirle qué podía hacer con la cena, pero no confiaba en ser capaz de hablar. En lugar de eso, sacó ropa interior limpia de un cajón, eligió un vestido y volvió a desaparecer en el baño.
En un acto de desafío, dedicó a vestirse más tiempo del necesario y, cuando salió, se lo encontró hablando en francés por el móvil. Se puso unas sandalias.
—¿Problemas? —preguntó en tono dulce cuando él terminó de hablar.
—Nada que no pueda manejar.
—Oh, ¡qué satisfecho de ser el paradigma de la profesionalidad!
Nick casi se echó a reír. No se parecía a ninguna otra mujer que conociera.
—¿Bajamos a cenar?
—Oh, sí.
Refrescante, ella era definitivamente refrescante. Se preguntó si sería tan valiente cuando volvieran al piso de arriba después de cenar.

Refrescante, ella era definitivamente refrescante. Se preguntó si sería tan valiente cuando volvieran al piso de arriba después de cenar.
—Me gustaría llevar mañana por la tarde a Destiny al centro —dijo Miley mientras le servía café y ella se tomaba un té.
—¿Una excursión de compras?
—No, algunos regalitos para los amigos de Destiny algo especial para Annie.
—Con la condición de que os acompañemos Carlos y yo.
—Podemos ir en metro.
—No.
—¿Con limusina y guardaespaldas? —dijo en tono de broma.
—Una precaución necesaria.

El dinero de los Jonas estaba invertido en numerosas corporaciones en todo el mundo, eso había hecho que la fortuna personal de Nick se hubiera incrementado considerablemente en los últimos cuatro años. Eso hacía de la familia un objetivo potencial.
—Si insistes —concedió Miley sabiendo que discutir con él sobre ese tema era perder el tiempo—, pero con una condición: que yo decida lo que se compra. No quiero que Destiny se crea demasiado importante y se convierta en una niña malcriada.
—Iremos a la ciudad después de visitar a Ramón.
—Gracias.

Miley se terminó el té, después pasó todo de la mesa a una camarera de ruedas y la llevó a la cocina. Metió la comida en la nevera y los platos en el lavavajillas.
—Tengo que hacer unas llamadas internacionales y mandar unos correos electrónicos —le informó Nick cuando volvió al comedor.
Mejor, pensó, con un poco de suerte estaría dormida cuando él subiera.
Como plan, estaba bien, excepto que no había considerado que él seguiría adelante con su amenaza: se despertó de pronto cuando se encendió la luz y Nick la tomó en brazos para llevarla a su cama.
—Eres un demonio —dijo con voz ahogada mientras le golpeaba con un puño en el hombro.
Una acción que no tuvo ningún efecto, así que inclinó la cabeza y le clavó los dientes en el brazo. Nick ahogó un gemido, cerró la puerta tras ellos y la puso de pie en el suelo.
—¡Métete en la cama! —hizo una pausa—. Y cierra esa boca antes de que me sienta tentado de cerrártela yo.
—Vete al infierno —dijo mirándolo con furia.
Sin decir ni una palabra, se la echó al hombro, la acercó a la cama, la metió entre las sábanas y la sujetó con el peso de su cuerpo. Apagó la luz.
—Duérmete.
Claro, como si fuese tan fácil. ¿Al lado de él, notando el calor de su cuerpo, intentando ignorar lo sensual de la situación? No se iba a dormir pronto. Pero los acontecimientos de la jornada junto a la noche anterior finalmente pudieron con ella. Lo último que recordaba antes de dormirse era que se sentía… segura.


Una vez más, Miley se despertó sola en la enorme cama. De pronto fue consciente de todo. Era por la mañana. Aparentemente había dormido toda la noche, acurrucada al lado del hombre con el que se había jurado no… sintió que la ira la inundaba, aunque dormir seguía siendo la palabra adecuada, porque ellos no habían… No, por supuesto que no. El sexo con Nick no era algo que se olvidara.

Que Nick hubiera mantenido su palabra hizo que aumentara su resentimiento. Lo mismo que, a pesar de que ella había estado en todo momento pegada a él, no hubiera intentado seducirla durante la noche. Si lo hubiera hecho, se dijo mientras recorría el pasillo, se habría resistido con uñas y dientes. Entonces… ¿por qué esa ligera sensación de decepción? No tenía sentido.
Echó un vistazo a Destiny, vio que seguía dormida y rápidamente se lanzó a su rutina matutina habitual, después se vistió.

Cuando Destiny se despertó, Nick no estaba por ningún sitio, así que bajaron a desayunar. Él se reunió con ellas con una disculpa cuando Miley estaba ayudando a la niña a pelar un huevo. Nick besó a Destiny en la mejilla y después, algo inusual en presencia de la niña, hizo lo mismo con ella. ¿A qué estaba jugando?

El desayuno lo dedicaron a comentar el programa de la jornada y por la mañana hubo tiempo para que Destiny desarrollara su técnica natatoria antes de que subiera al piso de arriba a cambiarse. Comieron en el porche y después la niña se echó la siesta.
Una parte de ella quería hacer de turista: pasear sin rumbo, entrar en cualquier café o comprar baratijas, pero con Nick y Carlos detrás eso era algo imposible.
Habían acordado reunirse en el vestíbulo a las cuatro para ir a ver a Ramón y después ir al centro. Se puso una falda negra y una blusa blanca, una pizca de maquillaje y se recogió el pelo. Unos zapatos de tacón y un bolso completaron su atuendo. Bajó con Destiny al vestíbulo, donde las esperaba Nick.
—¿Listas?
Ramón parecía tener un día no muy malo y Destiny lo alegró con sus narraciones sobre el Aquopolis y su emoción por ir a conocer el centro de Madrid.
El placer del anciano por la visita de su bisnieta era evidente y, a pesar de la diferencia de edad, la compenetración era sorprendente.
Incluso la más breve de las visitas cansaba a Ramón, así que se marcharon cuando se lo indicó su cuidadora.
Una vez en el coche, Nick le tendió a Miley una carpeta de cuero.
—Para ti.
Dentro había una lista de números personales, de negocios y de emergencias. Una cuenta bancaria con una tarjeta de crédito asociada a nombre de Miley.
Evidentemente algo excesivo para una estancia de unas pocas semanas. Lo miró con precaución, pero fue incapaz de interpretar su expresión.
—Gracias —dijo con tranquilidad—, pero tengo mi propio dinero.
La miró de un modo completamente enigmático, Miley pensó que iba a insistir, pero sólo dijo:
—Es prerrogativa tuya.

Miley volvió su atención a la niña a la que su padre le señalaba algunos lugares de interés.
Carlos los dejó en un sitio y se fue a aparcar. Nick tomó a Destiny en brazos.
Recorrieron las exclusivas tiendas de la calle Serrano y aledaños. Carlos se reunió con ellos mientras paseaban.

Aquello le recordó las prendas que Nick le había regalado cuando se casaron… todas las había dejado al marcharse. ¿Las habría donado?
Nick le compró algunas cosas a Destiny. «Su prerrogativa», había dicho al regalarle a su hija un bonito vestido, unos pantalones pirata, algunas camisetas y zapatos, ignorando las protestas de Miley.

A las ocho cerraron las tiendas y fueron a una cafetería, donde pidieron algo ligero para que cenara Destiny mientras Carlos y Nick tomaban un café y Miley, un té.
Eran pasadas las nueve cuando llegaron a La Moraleja. Nick llevó a Destiny al piso de arriba, donde Miley la bañó y la metió en la cama.

La perspectiva de una cena formal no seducía mucho a Miley, que hubiera preferido una ensalada, quitarse la ropa y meterse en su propia cama. Pero Nick habría ido a sacarla de allí y no se sentía dispuesta a tener otra discusión con él esa noche.
Los horarios de las comidas resultaban excesivamente tardíos para las costumbres de una australiana, así que picó un poco de ensalada, no probó el solomillo y se comió un excelente melocotón de postre.
—Gracias por regalarle a Destiny la ropa.
—Ha sido un placer.
La felicidad de su hija y el modo como le había agradecido los regalos no tenían precio, lo mismo que el amor de una hija, una hija a la que no renunciaría a ver durante meses sólo porque su madre viviera en el otro extremo del mundo.
Terminaron de cenar y Nick se disculpó porque tenía que trabajar en su despacho. Tras terminar de quitar la mesa, Miley subió a echar un vistazo a Destiny, después se metió en su habitación, se quitó la ropa menos las bragas, se desmaquilló y después se metió en la cama.
Allí fue donde la encontró Nick dos horas más tarde, quien la contempló en silencio exasperado pos su tozudez. Con cuidado, se agachó, la tomó entre sus brazos y la llevó hasta su cama completamente consciente de que estaba prácticamente desnuda y del deseo que sentía por ella.